De acuerdo con abogados migratorios, se trata de una orden ejecutiva mucho menos agresiva que la que se esperaba por parte de la administración.

La medida plantea que los bancos enfrentarían riesgos crediticios si uno de sus clientes fuera deportado y ya no pudiera reembolsar algún préstamo

La medida final elude el control obligatorio de ciudadanía tras la presión de Wall Street.Sin embargo, instruye al Tesoro a emitir "banderas rojas" para detectar irregularidades…