El presidente ruso llegó a con el objetivo de ratificar la solidez de su vínculo con el líder chino, uno de sus principales aliados internacionales, en un momento en que el Kremlin enfrenta aislamiento diplomático por la guerra en Ucrania y una creciente presión económica sobre sus ingresos energéticos por las sanciones occidentales

El viaje del líder ruso a Pekín en los próximos días lanza un mensaje a Trump: China apuesta por un globalismo negociador y desecha el hegemonismo bélico de EEUU....

Los analistas destacan la singularidad de que Trump y el líder ruso viajen a Pekín «en menos de una semana»