No hace ni un mes que dos cargueros partieron de China y Corea del Sur con destino a Europa por una nueva ruta a través del Ártico, cada vez más navegable por efecto del cambio climático. Pero por donde transitan mercancías o petroleros, pueden hacerlo también armas, buques de guerra o submarinos. Sobre todo si esa ruta pasa por una Rusia que no esconde su animosidad contra los aliados europeos de Ucrania. Conscientes de la cada vez mayor importancia económica, pero sobre todo geoestratégica de la región más al extremo norte del continente europeo, una docena de países han instado a la Unión Europea a “reforzar” su posición estratégica en el Ártico con una mayor vigilancia e inversiones.“El Ártico es parte integral de la seguridad europea”, ha subrayado el primer ministro finlandés, Petteri Orpo, tras organizar en la ciudad lapona de Rovaniemi una Cumbre Europea del Ártico que ha reunido a 12 países —Finlandia, Dinamarca, Estonia, Francia, Grecia, Alemania, Letonia, Lituania, Países Bajos, Polonia, Rumania y Suecia—, así como al presidente del Consejo Europeo, António Costa, y la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas. “Rusia es la amenaza más significativa y a largo plazo para la seguridad y estabilidad en el Ártico. Para responder a esa amenaza, la UE debe tratar el Ártico como una frontera estratégica”, ha reclamado Orpo ante el canciller alemán, Friedrich Merz, y la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, entre otros.La preocupación es compartida: “Instamos a la UE a que asuma un papel más estratégico y proactivo en el Ártico europeo y que se comprometa a reforzar la implicación de la Unión en el Ártico de forma coherente y con visión de futuro, con los recursos adecuados y en consonancia con la evolución de las realidades geopolíticas”, reclaman los 12 países en su declaración conjunta.El hecho de que buena parte de los signatarios ni siquiera tienen frontera en el Ártico es una muestra más de la gran preocupación que la seguridad en esta zona amenazada por Rusia y los intereses de China, pero debilitada también por las ansias expansionistas del Estados Unidos de Donald Trump sobre Groenlandia, sienten todos los socios europeos. “El Ártico es otra de las víctimas del debilitamiento del sistema multilateral”, ha constatado Costa. “La soberanía y el respeto de la integridad territorial ya no pueden darse por sentados y conceptos fundamentales del derecho internacional, como la libertad de navegación, se ven cuestionados. Rusia, la mayor nación del Ártico, es uno de los principales responsables de estas tendencias”, ha señalado el portugués.“La seguridad en el Ártico debe garantizarse de manera colectiva”, replican los 12 signatarios en la declaración conjunta. Esta manifiesta el compromiso de los signatarios para preservar esta zona como una “región de paz, estabilidad y cooperación constructiva, sobre la base del derecho internacional, incluida la inviolabilidad de las fronteras y el respeto a la integridad territorial, la gobernanza multilateral y el derecho marítimo”. Para ello, “la UE debería reforzar su posición en el Ártico, entre otros mediante una mayor preparación” y también con una mayor “inversión en movilidad militar, conectividad transfronterizas y con las infraestructuras necesarias en las regiones más septentrionales de la UE”, agrega la declaración, en la que también se hace hincapié en la necesidad de prestar particular atención al “frágil medioambiente y ecosistemas” de la región y ofrecer garantías y ayudas a las comunidades indígenas.La mayor vigilancia de la región debe “complementar” los esfuerzos en la zona de la OTAN, ha puntualizado Merz, para quien el Ártico se ha convertido en un “punto geopolítico conflictivo” porque Rusia “está aumentando sus capacidades militares” en esta zona y “usa su presencia para actividades híbridas cada día”.La UE está revisando y actualizando su estrategia para el Ártico, que data de 2021. Se espera que el nuevo documento sea presentado antes de que acabe el año. “Vemos que Rusia está reabriendo antiguas bases militares soviéticas y realizando ejercicios con misiles aquí, en el extremo norte. Y también vemos que China está cada vez más interesada en la región, así que debemos permanecer vigilantes”, ha señalado Kallas, responsable de la nueva estrategia de una región que, ha asegurado, forma “parte de la arquitectura de seguridad de Europa”.