0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialEl vertiginoso avance de la guerrilla hutí en la costa del Yemen en el mar Rojo, y el cierre temporal del oleoducto Este-Oeste en la península arábiga, amenazan con asfixiar la capacidad de exportación de petróleo de Arabia, el primer productor mundial, y complican todavía más la situación de un conflicto que gana en intensidad a medida que se acercan las elecciones del mid-term en EE.UU.En solo 48 horas, los hutíes, inmersos en una larga guerra civil con el gobierno del Yemen, han tomado dos posiciones clave para el control del estratégico estrecho de Bab el-Mandeb, que separa las aguas del mar de Adén de las del mar Rojo.La toma de la ciudad de Moca -cuyo nombre recuerda la génesis histórica del primer mercado global de café- y de la isla de Mayun (también llamada Perim), dan un práctico control a esta guerrilla chií sobre un punto esencial en el tráfico marítimo mundial, puerta de entrada al Canal de Suez.Un simpatizante de los hutíes porta un arma con los difuntos líderes de Hamás y HezboláYAHYA ARHAB / EFEPor el mar Rojo circula entre el 10 y el 15% del tráfico marítimo mundial, un 60% menos después de que la guerrilla yemenita empezara a lanzar misiles y drones contra contenedores de países occidentales en 2023 en solidaridad con los palestinos de Gaza y en coordinación con los intereses de Irán, país que financia y arma a esas milicias. La única alternativa al paso por ese estrecho obliga a la circunvalación del continente africano a través del Cabo de Buena Esperanza, lo que supone 6.000 kilómetros más de navegación y entre 10 y 14 días adicionales.El movimiento complica todavía más la situación de Trump en la región en una guerra que no controlaEl control de Bab el-Mandeb es una carta impagable con la que jugará el régimen de Teherán en el conflicto que le enfrenta a Estados Unidos e Israel y al tira y afloja que mantiene con las monarquías petroleras del Golfo. Con el Estrecho de Ormuz en una situación de tránsito más que precaria, ahora Irán gana todavía mayor capacidad de presión sobre sus contendientes.Los avances hutíes ponen además en serios aprietos a Arabia Saudí, primer productor mundial de petróleo que había sorteado en las últimas semanas el cerrojazo iraní sobre Ormuz a través de sus puertos en el mar Rojo. Para ello, utilizaba el oleoducto Este-Oeste, que discurre a través de 1.200 kilómetros de canalización. El viernes, sin embargo, el oleoducto fue objeto del ataque de un dron en su parte occidental, en la región de Hejaz, lo que ha obligado a la monarquía árabe a cerrarlo temporalmente.La situación de Arabia es crítica. El jueves, trascendió, a través del portal Axios, que el príncipe saudí Mohamed Bin Salman, había llamado en dos ocasiones a Donald Trump lanzar ataques sobre los hutíes, petición que fue rechazada. El sábado, en Irlanda, preguntado por ello, Trump aseguró que había hablado con representantes de la guerrilla chií que le habían pedido no intervenir, a lo que el presidente habría accedido. “Todo irá de maravillas” concluyó el presidente estadounidense en la rueda de prensa con el primer ministro irlandés, Micheal Martin.Esta semana, también, trascendió que Pakistán se planteaba castigar desde el aire las posiciones hutíes en auxilio a Arabia Saudí. Se trataría de la primera plasmación sobre el terreno que ambos países, junto con Turquía, firmaron en el mes de agosto. De participar Pakistán en los combates, significaría un nuevo capítulo en la escalada de este conflicto regional.EE.UU. restringe los horarios de protección a los petroleros que transitan por el estrecho de OrmuzNada más conocerse los avances de los hutíes en la costa del Yemen, el viernes, los precios del petróleo subieron por encima de los 104 dólares. Sin embargo, el presidente estadounidense minimiza públicamente la situación.El sábado trascendió que el ejército de EE.UU. en la zona, ha reducido a dos franjas horarias muy concretas la protección que brinda a los petroleros que quieren atravesar el Estrecho de Ormuz a través de la zona omaní. Según ha publicado Financial Times , el ejército estadounidense ha venido dando desde el mes de mayo protección a los petroleros que se aventuraban en cruzar el Estrecho. La noticia revela las dificultades de Washington en la zona.
El avance hutí en el mar Rojo asfixia la exportación de petróleo de Arabia
El mayor control chií sobre Bab el-Mandeb otorga una carta muy valiosa a Irán














