Actualizado S�bado,
septiembre
21:55Se apag� la luz de repente, de una forma tan rotunda que Espa�a ni acariciar la gesta pudo. Como si despertara de pronto de un sue�o: s�, estaba plantando cara al equipo invencible. Pero media hora casi perfecta qued� empa�ada por un acto final de impotencia ante todos los talentos de Estados Unidos, ese colectivo que no recuerda lo que es perder. Hubo l�grimas, porque realmente no estuvo tan lejos. A cambiar pronto por sonrisas, pues este domingo (16.30 h.), ante la anfitriona Alemania, pelear� por todo un bronce mundial en Berl�n. [66-76: Narraci�n y estad�sticas]Se qued� la selecci�n en ocho puntos en el �ltimo cuarto, como si le hubieran abandonado todas las fuerzas, toda esa frescura que le estaba llevando a frotarse los ojos ante EEUU. Desapareci� Iyana Mart�n, una jugadora sobre la que construir un imperio. El f�sico, la experiencia y Breanna Stewart para un triunfo con el que las de Kara Lawson defender�n este domingo su trono contra Francia, el rival que casi les tumba en la pasada final ol�mpica. La tarea era tit�nica, un 'imposible', pero el amanecer fue toda una declaraci�n de intenciones de un equipo que promete futuro. Un tap�n de Raquel Carrera, un triple de Awa Fam, un robo, una contra, otra gran defensa, un ataque est�tico perfecto y un 9-1 como un golpe sobre la mesa. Espa�a mostr� que no jugaba con los lastres de los precedentes (nunca derrot� al USA Team en partido oficial), ni con la leyenda del rival, el equipo m�s arrollador que recuerda el deporte mundial: ocho oros ol�mpicos y cuatro mundiales consecutivos, 73 victorias de carrerilla (74 ya) y 20 a�os de la �ltima vez que alguien las venci� (Rusia en la semifinal del Mundial 2006). Mar�a Conde, durante el partido contra EEUU.Ebrahim NorooziAP Photo/Ebrahim NorooziContra todo eso, el descaro. Y el talento, pues no basta s�lo con pretenderlo. Ni se desbord� Espa�a con el espejismo inicial ni con la l�gica reacci�n estadounidense, un parcial de 0-11 que finiquit� el primer acto con desventaja para las de Miguel M�ndez. Dominaba el rebote, tarea casi impensable ante el f�sico rival, y controlaba las p�rdidas. Y manten�a una concentraci�n que no decrec�a con las rotaciones. Por el contrario, el siguiente buen momento de la selecci�n acudi� con el �mpetu de Paula Ginzo y Elena Buenavida en cancha. Y, por supuesto, con las acciones geniales de Iyana Mart�n, dejando p�ldoras de fantas�a, como un triple lejan�simo tras una finta. Al descanso, Espa�a estaba donde quer�a (36-39). Lo �nico que le hab�a faltado a Espa�a en la primera mitad hab�an sido los triples, que llegaron como un aluvi�n tras el descenso, tres consecutivos (dos de Mar�a Conde), para volver a ponerse por delante. Quiz� el guion pidiera un partido al paso, una trampa para USA (al modo de Italia en la primera fase), pero tampoco se iba a contener este colectivo de desparpajo. El caso es que la alegr�a se volvi� en contra, un 0-7 en un abrir y cerrar de ojos. Fue como despertar a la bestia, invitarla a bailar. Espa�a ahora ten�a que contener un torrente y no ayudaron un par de fallos de Awa Fam en pintura. Pero se trataba de resistir. La selecci�n volvi� a apretar los dientes, a mostrar una dureza mental tremenda y a entregarse a Iyana, absolutamente imparable para cualquiera de las defensoras que le asignara Kara Lawson: Espa�a entr� a la hora de la verdad del acto final empatada en el marcador. Entonces emergi� el poder�o f�sico yankee y el dominio de una jugadora de �poca como Breanna Stewart. Ahora ya no hab�a huecos en esa defensa. Cada ataque se convirti� en una visita al dentista y lleg� la m�xima para EEUU (60-70, min. 35). Ya no hab�a resquicio ni fuerza para el milagro. Tampoco las decisiones arbitrales iban a ayudar.










