Una gran España exigió a una gran Estados Unidos en un escenario tan imponente como las semifinales de un Mundial. La selección de las jóvenes Iyana Martín y Awa Fam llevó al límite a las jugadoras de la WNBA y solo dio su brazo a torcer cuando se quedó sin energía en los últimos minutos, exhausta por un esfuerzo descomunal frente a unas atletas llenas de talento. España jugará este domingo (16.30, Teledeporte y Movistar) por la medalla de bronce contra Alemania mientras Estados Unidos y Francia reeditarán (20.00) la final olímpica de los Juegos de París, decidida por un solo punto a favor de las norteamericanas. El Dream Team, ganador de ocho oros olímpicos y cuatro mundiales seguidos, conserva su asombrosa racha de 20 años sin perder un duelo oficial, desde las semifinales mundialistas de 2006 contra Rusia.España saltó al ring con los puños en alto, hecha una fiera. Un tapón de Carrera a Copper dejó muy claro que el grupo de Méndez no tenía miedo alguno, y un triple de Awa Fam y un contragolpe coronado de nuevo por Carrera concedieron a la selección ese arranque de partido para el que tanto se había conjurado. Se trataba de marcar el ritmo y gritar alto ‘aquí estoy yo’, ser protagonistas de cada jugada en lugar de esperar al rival. Lo bordó una selección muy enchufada en esos primeros minutos por su intensidad defensiva y su circulación de balón (9-1), dos mandamientos en su adn. Iyana enfilaba el aro cuando adivinaba un pasillo y Awa picaba a media distancia. Sin el balón, las cinco camisetas blancas se fundían en una sola frente a las estrellas de rojo, descolocadas y enganchadas al tiro exterior, suerte en la que respondía María Conde. Méndez activó las rotaciones (Flórez, Gustafson) y también Kara Lawson echó mano de sangre fresca: Bueckers, Caitlin Clark y Reese. Mucha artillería. Estados Unidos ganó en fluidez del juego y subió el nivel atrás para forzar las pérdidas de España y, en una exhibición de músculo, tomar un ligero mando (18-21).El partido era otro desde que las campeonas olímpicas y mundiales se arremangaron, conscientes de que la técnica pura no le serviría esta vez si no bajaba al barro. En Berlín, un choque de gigantes. Iyana cazó el triple con un escorzo en el último segundo de la posesión y Caitlin Clark se sentó con solo un punto en la estadística, señal de que no le esperaba una noche cómoda. Como EE UU luce muchos cromos, Breanna Stewart dio un paso al frente. También Raquel Carrera. Y si en la WNBA no la conocían, Iyana dejó su carta de presentación. La valentía y visión de juego de la joven base de 20 años dio alas a España para tutear al Dream Team. Estados Unidos se ganaba muchas faltas para acudir al tiro libre y el banquillo español recibió una técnica por considerar que el baremo arbitral no era el mismo. En la primera parte, el conjunto norteamericano lanzó 27 veces desde la línea de un punto (19 aciertos, casi la mitad de su anotación) por solo cuatro España. Tampoco eso rendía a la selección. La tensión y la igualdad eran máximas en Berlín (36-39).España formó una piña sobre la pista antes de retomar la acción. Y fue una piña cuando se puso en marcha el reloj. Dos triples de Conde y otro de Iyana sacaron brillo a esa habilidad tan española de compartir el balón y encontrar siempre la mejor opción de tiro. Estados Unidos aguantaba el tipo con más físico e inspiración que sentido colectivo, la ventaja de disponer de solistas tan brillantes. La selección llegaba a la red caminando las cinco jugadoras de la mano; EE UU, con bailes individuales. Caitlin Clark manejaba las operaciones, aunque sin rastro de su puntería letal. El encuentro se movía en distancias muy cortas o inexistentes (58-58).La selección española estaba donde quería, a las puertas del último cuarto de las semifinales del Mundial contra Estados Unidos y con la confianza por las nubes. Si alguien tenía el miedo en el cuerpo, no eran esas 12 mujeres. Para muestra, el balón que Carrera arrebató de las manos a Breanna Stewart. La mejor España exigía a la WNBA, aunque las faltas pesaban en la mochila de la selección. Un asunto espinoso cuando el desenlace de la trama demandaba cada gota de gasolina disponible en el depósito. Una marcha extra de velocidad concedió a las estadounidenses un colchón que rondaba la decena de puntos. María Conde comandó la última resistencia. Si España tenía que perder, sería como desde su primer aliento, con los puños en alto. El muro de Estados Unidos todavía es muy alto.Iyana: "Han sentido el miedo"“Han sentido el miedo de jugar contra España”, lanzó Iyana Martín en los pasillos del Uber Arena de Berlín tras la derrota contra Estados Unidos y ante el reto de rearmarse para luchar por el bronce. “En mi equipo nadie piensa en perder. No importa el rival”, abundó el seleccionador, Miguel Méndez. España estiró su resistencia frente al equipo invencible hasta que desfalleció. “Ellas cuentan con algunas de las mejores jugadoras del mundo, pero nosotros queríamos seguir nuestro plan, jugar a lo nuestro. Al principio del último cuarto cometimos errores. Es difícil jugar ante equipos de tanto talento”, expresó el entrenador.Sin apenas descanso, España saltará a la pista este domingo en busca de su cuarto metal mundialista tras la plata de 2014 y los bronces de 2010 y 2018. “Las veteranas trabajarán ahora y cambiaremos estas caras por unas de alegría. Nos merecemos acabar bien el campeonato”, comentó Méndez.