La crisis de Ceuta se ha convertido en una maraña en la que el Gobierno, lejos de ver la luz al final del túnel un mes y medio después del salto fronterizo, se enreda cada día más. La desclasificación de documentos con la que el Ejecutivo esperaba retomar la iniciativa y demostrar que no fue advertido de la amenaza a la integridad territorial en la que unos 80.000 inmigrantes irregulares irrumpieron en la ciudad desde Marruecos, ha terminado desatando una guerra abierta en la Delegación que va mucho más allá de las repercusiones políticas. Los cargos involucrados en la gestión de la crisis tienen muy presente la causa judicial abierta en la Audiencia Nacional.La dimisión de Gonzalo Sanz como jefe de gabinete del delegado, Miguel Ángel Pérez Triano, desencadenó un nuevo incendio para La Moncloa. El Gobierno se vio atrapado en una nueva refriega de versiones, justo cuando había resuelto las diferencias sobre los avisos previos que tensionaron la relación entre Margarita Robles y Fernando Grande-Marlaska hasta esta semana. El jefe de gabinete, el primer cargo público que se cobra la crisis, renunció pero sin asumir la tesis que sostienen La Moncloa y el delegado del Gobierno, esto es que no informó a su superior ni a nadie más de la información que le comunicó un agente del CNI el 29 de julio, la víspera del inicio de la crisis, sobre la convocatoria en redes sociales “para asalto por valla y mar” en Ceuta. El delegado le acusa en cambio de no haberle transmitido esa información.La negativa del delegado, que según su entorno no contempla dimitir, y la de su exjefe de gabinete a reconocer que solo él conocía una información tan sensible y no le dio relevancia responde, según distintas fuentes consultadas de la Delegación y el PSOE de Ceuta a las posibles responsabilidades en la investigación abierta por la jueza María Tardón sobre la entrada masiva irregular de migrantes en la ciudad. La magistrada de la Audiencia Nacional aprecia indicios de “una conducta delictiva presuntamente cometida en el extranjero que ha atacado gravemente la integridad territorial de España”.Las contradicciones entre el delegado y su antiguo hombre de confianza son el último episodio de una crisis que ha sembrado el desconcierto en el PSOE, donde temen el impacto de la gestión en las elecciones generales, sin fecha pero que cada vez más dirigentes socialistas contemplan a principios de 2027, antes de las municipales y autonómicas de mayo. El último capítulo de una crisis en la que el Gobierno no encuentra la salida la originó la carta en la que Sanz comunicó su dimisión, que el delegado le había pedido el jueves. El jefe de gabinete justificó su renuncia en una misiva a la Secretaría General de la Delegación “por la evidente incompatibilidad entre mi afirmación de que la información de mensajería escrita que se transmitió por el CNI el día 29 de julio fue transmitida por mi persona al propio delegado ese mismo día y las distintas declaraciones del delegado en distintos medios en las que afirma no haber recibido información por mi parte”. Sanz fue jefe de gabinete los últimos cuatro años con los dos anteriores delegados del Gobierno, Cristina Pérez y Rafael García, y Pérez Triana le mantuvo en el puesto cuando fue nombrado en febrero.La información desclasificada señala que el agente de los servicios de espionaje españoles trasladó el 29 de julio al jefe de gabinete cómo se había detectado la existencia de grupos de redes sociales que estaban difundiendo una convocatoria para saltar la valla fronteriza ceutí. “En RRSS hay un llamamiento para asalto por valla y mar mañana las 20h”, se lee en uno de esos mensajes de WhatsApp del agente del CNI a las 13.52. “Tenemos información de un intento de entradas a nado y salto a la valla para mañana, día de la Fiesta del trono”, añadía el miembro del CNI. “Hay dos grupos diferentes con un total de 180.000 seguidores. Para q te hagas a la idea del alcance de la difusión (sic)”, compartió a continuación. “Sus rilas [expresión ceutí que significa la madre que me parió]”, le contestó el jefe de gabinete. La comunicación entre ambos se retomó a las 21.34, con una llamada de 11 minutos cuya existencia y contenido el delegado del Gobierno también dice que desconocía. La Delegación insistió en que Triana “no tuvo conocimiento, antes del 30 de julio, ni del contenido del mensaje de WhatsApp intercambiado entre el jefe de gabinete y un miembro del CNI, ni de la existencia o contenido de la llamada telefónica mantenida entre ambos”.Juan Jesús Vivas, el presidente de Ceuta desde hace 25 años, aprovechó la oportunidad que le brindó el último desencuentro en el Gobierno. El barón del PP, que afirmó en una comparecencia que La Moncloa le pidió “que no llamara más” tras días advirtiendo sobre la crisis migratoria, consideró “poco probable” que Sanz no informase a Pérez Triano. Su conclusión es que el cruce de versiones “deja en mal lugar” en todo caso al Ejecutivo.“Lo que está sufriendo Ceuta no merece el que uno ande diciendo yo estuve, yo no me enteré, a mí no me dijeron. Dos personas que, hasta ayer, tenían una relación de estrecha confianza, de pronto de golpe y porrazo, al día siguiente se desdicen uno a otro. Y si te vi no me acuerdo. Sálvese quien pueda”, apostilló Vivas. El presidente autonómico más veterano de España vinculó las diferentes versiones a la causa judicial. “Yo creo que esto lo que justifica es que nos hayamos personado en la causa que se está abriendo en la Audiencia Nacional. Porque allí todo el mundo tendrá que ir, supongo yo, como testigo o como imputado. Para tener que decir la verdad. Y que esto se aclare. Es lo más grave que ha ocurrido en Ceuta desde que yo tengo uso de razón”, recalcó.Las críticas al Gobierno también salieron del PSOE. Melchor León, vicepresidente de la Asamblea de Ceuta, aseguró que el delegado del Gobierno “estuvo en la llamada” del CNI. “Sabía todo lo que iba a pasar”, sostuvo en La Sexta sin aportar ninguna prueba. El círculo del delegado lo negó. La crisis también ha reventado la estrategia orgánica del PSOE en Ceuta. Pérez Triano es el secretario general del PSOE de Ceuta desde marzo de 2025 e iba a ser el candidato en las próximas elecciones locales, un escenario que ninguno de los dirigentes consultados ya ve posible. El partido le proclamó candidato el 23 de julio sin que nadie más se postulase. Seis días después fue el salto fronterizo. Las protestas de los ceutíes contra la gestión del Gobierno suelen acabar desde entonces en la Delegación, donde los manifestantes piden la dimisión del delegado. El entorno de Pérez Triano reconoce que no es ajeno a la presión enorme de los ciudadanos que le exigen, como máximo representante del Ejecutivo en la ciudad, la vuelta a la normalidad de Ceuta. Tras ser elegido por unanimidad hace poco más de un año, después de una gestora de la que habían formado parte Melchor León y Gonzalo Sanz, su objetivo para “poner fin a más de dos décadas y media de Gobierno del PP en la ciudad autónoma” no tiene posibilidades para ninguno de los cargos socialistas consultados. Algunos manifestantes han llegado a colocar una corona de flores frente a la sede de la Diputación. El mensaje es elocuente: “Descansa en paz por tu muerte política”.
La guerra abierta en la Delegación de Ceuta por los avisos del salto fronterizo atrapa al Gobierno en un nuevo cruce de versiones
La dimisión del jefe de gabinete del delegado tras afirmar que sí informó del aviso del CNI abre otro frente al Ejecutivo seis semanas después del inicio de la crisis













