La desclasificación de las comunicaciones del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) del miércoles han generado un punto de inflexión en la crisis migratoria de Ceuta. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, salió a última hora del día en defensa de la actuación del Ejecutivo y sostuvo que nadie podía anticipar la magnitud de lo ocurrido. "Ni siquiera el CNI lo hizo", afirmó el presidente en X, donde defendió que, con la información disponible entonces, la convocatoria que circulaba en redes no permitía prever "la escala, naturaleza o probabilidad" de lo que finalmente sucedió. "Ningún organismo competente lo hizo. Ni en España, ni en la UE", añadió.
En esta misma línea, fuentes de Moncloa trasladaron que el propio CNI no emitió "ninguna alerta formal" y se limitó a trasladar esa información por mensaje y breve llamada telefónica al Gabinete de la Delegación del Gobierno de Ceuta y a la UCE-3 de la Guardia Civil. "Un organismo que cree que al día siguiente va a producirse una entrada masiva no se limita a mandar un WhatsApp ambiguo a un cargo menor: lo eleva. Esa es su responsabilidad y su competencia", han trasladado desde el Ejecutivo.
Por su parte, el delegado de Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, sostuvo el miércoles que no tuvo conocimiento de las alertas del CNI y que se trató de un "intercambio de comunicación informal" con un miembro de su gabinete. Por ello, se niega a dimitir, alegando que "un WhatsApp no es una alerta" y que, de ser grave, no se mandaría a un cargo menor.














