La ministra de Defensa, Margarita Robles, defendió hace semanas que el CNI sí había avisado el día previo de la entrada a nado de migrantes en Ceuta y apuntó que “los servicios operan y actúan de muchas maneras”: “No hace falta que sean informes manuscritos”, añadió. La desclasificación de documentos sobre la crisis que vive la ciudad autónoma ha permitido comprender a lo que se refería Robles en ese momento. El CNI mantuvo una conversación por escrito con el jefe del gabinete del delegado del Gobierno y con la UCE-3 de la Guardia Civil ese día, además de sendas llamadas, y envió una nota informativa a Marruecos sobre la convocatoria en redes para el día siguiente.
Lo que sostiene el Ejecutivo es que esa conversación informal por mensajería instantánea en ningún caso puede equipararse a una alerta o a un informe de los servicios de inteligencia. “En ningún momento el CNI envió una comunicación formal a su cadena de mando ni miembro alguno del Ejecutivo. Un organismo que cree que al día siguiente va a producirse una entrada masiva no lo comunica por mensajería instantánea: lo eleva. Esa es su responsabilidad y su competencia”, argumentaban este miércoles. E insistían en que esas convocatorias en redes sociales eran conocidas, igual que el incremento de las llegadas en las semanas previas.












