La ley de Residuos, aprobada por el Congreso en el 2022, fue saludada como una iniciativa valiosa. Pero su elevado grado de incum­plimiento y su insuficiente aplicación o desarrollo normativo exasperan a las organizaciones ciudadanas. “Podemos seguir aprobando leyes y adaptándonos sobre el papel a las obligaciones europeas, pero una ley que no se desarrolla, no se controla y no se hace cumplir no reduce ni un solo residuo”, señala un manifiesto firmado por más de 130 organi­zaciones sociales, de consumidores, ambientalistas y de economía social agrupadas en la Alianza Residuo Cero y la plataforma #LeydeResiduosYa.1) Fruta y verdura fresca a granel sigue en contacto con plásticosManzanas, uvas, mangos, lechugas, pepinos y otras muchas frutas y verduras a granel enteras siguen siendo envueltas en plástico en súper y grandes comercios, pese a que la ley establece que estas prácticas deben desterrarse para prevenir residuos y poner coto a la proliferación de plásticos en contacto directo con la comida. La exigencia tenía como excepción las frutas y hortalizas envasadas en lotes de 1,5 kilogramos o más, así como aquellas que pudieran sufrir riesgo de deterioro o merma, para lo cual se esperaba una orden del Ministerio de Agricultura que debía elaborar la lista de excepciones. Pero esa lista no llega y acumula una demora de años sin que el Ministerio de Agricultura concrete las excepciones.2) El retorno de envases de bebidas al comercio debe esperarUn retraso clamoroso es la implantación del sistema de depósito, devolución y retorno de envases de bebidas al comercio, destinado a incrementar los flujos insuficientes de envases de bebidas del contenedor amarillo. Su puesta en marcha debía hacerse el 22 de noviembre del 2026. A poco más de dos meses de esa fecha, el procedimiento de autorización de las cuatro entidades que aspiran a manejar el sistema continúa paralizado en la Comunidad de Madrid y sin calendario conocido para su resolución.“El sistema de depósito demuestra meridianamente el problema: tenemos una obligación aprobada, una fecha fijada por ley y una medida necesaria para cumplir los objetivos europeos, pero su aplicación puede fracasar porque el procedimiento administrativo permanece bloqueado. De nada sirve establecer nuevas obligaciones si después las administraciones permiten que los plazos se incumplan sin consecuencias, especialmente cuando se trata de priorizar de verdad la reducción de residuos y la reutilización”, dicen estas entidades.3) Ftalatos y bisfenol A en envases, prohibidos por sin pistasLa ley de Residuos aprobó la prohibición de los plastificantes ftalatos y bisfenol en envases de alimentos para proteger la salud pública. Estas sustancias son consideradas disruptores endocrinos y han sido relacionadas con numerosas enfermedades. Las entidades sociales recalcan que faltan procedimientos claros de control, seguimiento y verificación para garantizar que los productos comercializados cumplen estas prohibiciones.El bisfenol A está presente en recubrimientos interiores para latas de bebidas y alimentosLlibert Teixidó4) En festivales, vasos de plásticos que no son retornablesEsas entidades reclaman que se garantice la regulación de los vasos reutilizables. Se quiere evitar por ejemplo prácticas como las detectadas en grandes eventos culturales y musicales en los que el vaso solo es en teoría reutilizable; en la práctica no lo está siendo. “Se cobra por estos envases, pero el deposito no se devuelve, y de esta manera, los envases se convierten en un residuo más de usar y tirar. No hay sistemas para recuperar estos vasos y que luego se reutilicen”, dice Carlos Arribas.5) Sin poder comprar envases reutilizablesEl Gobierno ya ha dicho que renuncia a la aplicación de otra previsión incluida en la normativa: es la obligación que tenían los grandes establecimientos comerciales de presentar al público (desde el 1 de enero del 2025) diversas opciones, referencias o marcas de envases reutilizable. “La norma no se ha derogado pero el Gobierno ha dicho que renuncia a esta exigencia, y planea retirarla del nuevo reglamento de envases”, dice Arribas. Al ciudadano se le desprovee de su derecho a poder consumir envases de bebidas reutilizables o rellenables. La opción solo queda en el canal de distribución de hoteles, restaurantes y bares (horeca).En una disposición final de la ley se decía que se debe redactar una orden ministerial con la lista de residuos susceptibles de reutilización o reciclaje que no se deberían incinerar y eso sigue pendiente.6) Los ayuntamientos obligados a recoger el textil y sin financiación de los productoresLos ayuntamientos están obligados desde 2025, por la Ley de Residuos, a garantizar la recogida separada de ropa y material textil, pero se encuentran con que todavía no existe la financiación específica para organizar y sostener todo el sistema. La paradoja es que la obligación municipal ya está vigente, mientras que el sistema de responsabilidad ampliada del productor -el sector textil debe asumir los costes de gestión de estos residuos- aún no está plenamente operativo. Para ello sigue pendiente la aprobación del Real Decreto que debe desarrollar el nuevo esquema de funcionamiento y su marco legal (incluyendo la recogida, el transporte, la clasificación, la preparación para la reutilización, el reciclaje, el tratamiento y la relación con las entidades y empresas que ya intervienen en esta actividad). Mientras tanto, se genera un vacío operativo y financiero en el que el coste recae temporalmente sobre los operadores que actualmente sostienen el servicio, en lugar de quedar cubierto por la industria textil. La normativa europea fija el 17 de abril de 2028 como plazo máximo para que estén operativas determinadas obligaciones de responsabilidad ampliada del productor textil, aunque España podría aprobar y desplegar antes su propio real decreto.Lee tambiénRecuperació de roba usada de Roba AmigaLlibert Teixidó7) Desperdicio alimentarioLa ley para combatir el desperdicio alimentario se está diluyendo por falta de políticas de prevención e inspección para evitar que los alimentos se degraden y poder organizar los sistemas de donación a fin de que puedan ser reaprovechados. La imagen de comida sobrante arrojada a la calle ante el propio comercio a la espera de que los más necesitados acudan a hurtadillas a recogerla no es aceptable. Los diferentes actores de la cadena carecen todavía de herramientas y mecanismos claros para hacer efectivas muchas de las actuaciones previstas. Falta una cuantificación real del desperdicio alimentario en los diferentes eslabones de la cadena, para diseñar políticas públicas eficaces. También se requiere reforzar los sistemas de inspección, definir con claridad las responsabilidades de las distintas administraciones y desarrollar un régimen sancionador efectivo y justo.WWF pide que la Ley de Desperdicio Alimentario mida todas las mermas de alimentos y priorice la prevención.WWF España8) Fiscalidad ambientalLa Alianza Residuo Cero y #LeydeResiduosYA plantean también revisar la fiscalidad ambiental para que las señales económicas favorezcan realmente las opciones más beneficiosas. Las entidades proponen que la recaudación del impuesto sobre los plásticos tenga carácter finalista y se destine a políticas de prevención y reutilización (ahora lo pagan los fabricantes y se repercute sin distingos al consumidor). Asimismo, consideran que la fiscalidad no debería penalizar únicamente el plástico no reciclado, sino el conjunto de los plásticos de un solo uso, independientemente de su contenido reciclado, para evitar que el impuesto termine consolidando el modelo de usar y tirar. En paralelo, proponen una reducción del IVA para los productos de segunda mano y los que sean reparados, para que puedan competir económicamente con los artículos nuevos. Piden que se prohíba la destrucción de aparatos nuevos que hayan sido devueltos, así como evitar que equipos informáticos completos sean destruidos por motivos de protección de datos cuando existen alternativas que permiten garantizar el borrado seguro de la información sin convertir innecesariamente todo el dispositivo en residuos.9) “La circularidad no puede ser tóxica”Las entidades cívicas reclaman mecanismos efectivos de vigilancia y medidas que eviten que el reciclaje o la preparación para la reutilización de productos contengan contaminantes orgánicos persistentes (COP). “La circularidad no puede servir para mantener sustancias tóxicas circulando indefinidamente entre materiales y productos. Antes de cerrar los ciclos de materiales debemos garantizar que esos ciclos sean seguros para las personas y el medio ambiente”, advierten.10) Una ley que es papel mojado si faltan controles e inspeccionesCuatro años después de la aprobación de la Ley de Residuos de 2022, el principal problema ya no está únicamente el incumplimiento de la ley, “sino también la falta de desarrollo de numerosas medidas ya aprobadas, de mecanismos de control y seguimiento y de un régimen sancionador capaz de actuar frente a los incumplimientos”, han valorado las entidades. Las organizaciones consideran imprescindible abordar la distancia existente entre las obligaciones establecidas sobre el papel y la capacidad real de las administraciones para comprobar y exigir su cumplimiento. Por ello, reclaman reforzar los sistemas de inspección, seguimiento y trazabilidad, definir con claridad las responsabilidades de las distintas administraciones y desarrollar un régimen sancionador efectivo, proporcionado y disuasorio.Periodista especializado en medio ambiente. Promotor del Canal Natural. Autor de 'Emergencia climática: Escenarios del calentamiento y sus efectos en España'. (Librosdevanguardia) acerrillo@lavanguardia.es