La economía argentina continúa mostrando una dinámica en forma de K. Mientras los sectores ligados a las exportaciones aparecen como los principales motores del crecimiento hacia adelante, buena parte de las actividades que dependen del mercado interno todavía no logra recuperar dinamismo. La disparidad comienza a reflejarse con mayor claridad en el empleo privado formal y amenaza con convertirse en un problema para el Gobierno: aunque los indicadores macroeconómicos muestran avances, una parte importante de la sociedad todavía no percibe una mejora concreta en sus ingresos.

Caputo celebró un récord de exportaciones PyME en 13 años, pero las ventas en el mercado interno siguen en baja

Los últimos datos sectoriales muestran esa dinámica. Según un informe de coyuntura de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), en junio, la actividad económica permaneció prácticamente estable respecto de mayo para la mayoría de los sectores. Pesca registró un salto del 14%, mientras que intermediación financiera avanzó 2%. La industria manufacturera y hoteles y restaurantes crecieron 1%. En el extremo opuesto, electricidad, gas y agua cayó 3%, mientras que agricultura, construcción y comercio retrocedieron 1%.