Hace 25 años, Al Qaeda cambió para siempre la historia de Estados Unidos y del mundo con los atentados terroristas del 11 de septiembre. Antes de los ataques, su líder, el millonario saudí Osama Bin Laden, solía aparecer de manera frecuente publicando amenazas contra los norteamericanos, mediante declaraciones de guerra y decretos religiosos, o fatwas, donde exigía la expulsión de las tropas estadounidenses de los lugares santos del islam.Hoy queda poco de aquella organización que tenía un rostro conocido, a Afganistán como santuario y a Estados Unidos como su principal enemigo. Pero Al Qaeda no desapareció, se transformó y extendió sus tentáculos hacia nuevos escenarios.Al Qaeda, la base en árabe, nació en agosto de 1988, tras una serie de reuniones celebradas en Peshawar, Paquistán. Surgió casi al final de la guerra de Afganistán contra la entonces potencia ocupante Unión Soviética, donde Bin Laden había participado del lado de los muyahidines afganos.En sus inicios, Bin Laden concibió Al Qaeda como una base de datos informática para registrar y documentar a los miles de combatientes muyahidines. Se detallaba quiénes sobrevivían, quiénes morían y qué recursos económicos recibían. El objetivo final era aprovechar esa estructura de voluntarios árabes e internacionales ya entrenados militarmente para expandir la yihad a escala global, una vez que los soviéticos se retiraran de Afganistán, algo que ocurrió en 1989. Esta foto del 19 de junio de 2001 muestra a Osama Bin Laden durante un entrenamiento de tiro en Afganistán. (Foto de AFP). Diario El ComercioAntes del 11-S, Al Qaeda era una organización mucho más estructurada y jerárquica de lo que se piensa. Bin Laden era el emir y máxima autoridad, mientras que el egipcio Ayman al Zawahiri, líder de la Yihad Islámica Egipcia, se convirtió en su principal lugarteniente tras la integración de ambas organizaciones. En la cúpula también destacaba Mohammed Atef, jefe de operaciones militares y uno de los colaboradores más cercanos de Bin Laden.La organización contaba con una shura o consejo asesor y diferentes áreas encargadas de inteligencia, operaciones militares, finanzas y propaganda. Por debajo de ese núcleo existía una estructura más amplia de colaboradores, afiliados y simpatizantes con distintos grados de autonomía. Al Qaeda planificaba y dirigía grandes operaciones terroristas.[Publicidad]La cúpula de Al Qaeda: Osama Bin Laden (centro), Ayman Al Zawahiri (izquierda) y Muhammad Atef en un lugar y fecha desconocidos. (FOTO DE AFP). Diario El ComercioUno de los ataques que más impacto causó ocurrió en el 2000, cuando una lancha cargada de explosivos detonó junto al destructor de la Armada de Estados Unidos USS Cole, en el puerto de Adén, en Yemen, causando la muerte de 17 marineros estadounidenses. Un total de 17 soldados estadounidenses murieron en el ataque contra el USS Cole. Foto: AFP. Diario El ComercioBin Laden y sus principales colaboradores también recibían propuestas para perpetrar ataques contra intereses de Estados Unidos. Uno de ellos fue Khalid Sheikh Mohammed, quien presentó al jefe de Al Qaeda una idea que terminaría transformándose en la operación del 11-S.Cuando aprobaba un plan, la dirección del grupo terrorista proporcionaba recursos y respaldo a sus redes de colaboradores, algunas de las cuales podían permanecer inactivas durante largos períodos antes de recibir instrucciones.[Publicidad]En cuanto al dinero, la imagen de Bin Laden como un multimillonario que simplemente utilizaba su fortuna familiar para financiar el terrorismo es engañosa. La Comisión del Congreso de Estados Unidos del 11-S concluyó que Al Qaeda dependía principalmente de una amplia red de donaciones, especialmente procedentes de simpatizantes y colaboradores del golfo Pérsico, además de recursos canalizados a través de determinadas organizaciones benéficas y redes financieras informales.Su estructura tampoco estaba formada únicamente por “células durmientes”, pues existía un núcleo jerárquico y permanente, junto con cuadros operativos entrenados, colaboradores y simpatizantes que podían mantener cierta autonomía hasta recibir el encargo de ejecutar una misión. Los campos de entrenamiento en Afganistán servían además para seleccionar y adoctrinar a potenciales integrantes, de los cuales solo una parte terminaba incorporándose al núcleo de Al Qaeda.El vuelo 175 de United Airlines se aproxima a la torre sur del World Trade Center mientras el humo se eleva desde la torre norte en el bajo Manhattan, Nueva York, el 11 de septiembre de 2001. (Foto de SETH MCALLISTER / AFP).