Aitana regresa a Madrid después de reunir a 74.000 personas en cuatro noches con todas las entradas agotadas en el Palau Sant Jordi de Barcelona. El Cuarto Azul World Tour traslada ahora su despliegue a la capital, donde la artista repetirá la fórmula con otros cuatro conciertos en el Movistar Arena, los días 11, 12, 14 y 15 de septiembre, también con el cartel de sold out.

Asistir a un concierto de Cuarto Azul World Tour es adentrarse en el refugio emocional que Aitana ha construido a partir de uno de sus primeros recuerdos. La cantante (27 años) creció en Viladecans, Barcelona, en una habitación pintada de azul y, años después, convirtió aquel espacio de su infancia en el hilo conductor de su cuarto álbum de estudio, Cuarto azul. El disco tomó forma durante una etapa especialmente difícil de su vida. "Tenía depresión y no lo sabía", reconoció la artista al recordar un 2024 marcado también por episodios de ansiedad. De aquella experiencia surge la idea del cuarto como un lugar al que regresar para volver a encontrarse consigo misma. Para Aitana, el azul no representa tristeza, sino paz, seguridad y refugio. El propio álbum sigue ese viaje emocional: parte de la oscuridad, la rabia y la frustración para avanzar, canción a canción, hacia un espacio en el que poco a poco vuelve a entrar la luz.