0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialEl inolvidable paso de Aitana por el Palau Sant Jordi llegó este martes por la noche a su fin. Como ocurriera, también, el viernes, el sábado y el lunes, la artista nacida y criada a escasos kilómetros del pabellón olímpico volvió a llenar la sala hasta la bandera con un recital tan previsible como efectivo que pareció convencer a las miles de almas que pueden decir que estuvieron en la despedida de la de Sant Climent de Llobregat de su tierra. Hace algo más de un año reunió a cerca de 50.000 personas en el Estadi Olímpic Lluís Companys de la misma montaña. Y solo 14 meses después, y como ya lo hiciera otra vecina como Rosalía el pasado abril, ha sido capaz de juntar a un total de 72.000 gargantas a lo largo de cuatro noches, algo que nunca antes había conseguido.Con un sonido que fue de más a menos y una escenografía que es fundamental, como si de un videoclip en directo se tratara con un generoso cuerpo de baile y cuatro músicos, el recital se centró en el último disco de la catalana, Cuarto azul. Así se pudo ver con un arranque frenético con 6 de febrero, Segundo intento y Duele un montón despedirme de ti, con la protagonista avisando de que, a diferencia de las otras noches: “Avui intentaré parlar tota l’estona en català. La llengua és el més important que tenim aquí, a Catalunya”. “A mi m’encanta Crims”, bromeó. Y lo cumplió con creces.La mayoría de temas de ‘Cuarto azul’ sonaron junto a éxitos como ‘AQYNE’, ‘Vas a quedarte’ y ‘Las babys’Ya ha llovido bastante desde que la artista lanzara este último trabajo en mayo del 2025, pero si algo quedó claro cuando lo publicó fue que se había abierto en canal, con muchos temas hablando del amor y el desamor desde la nostalgia, fruto de relaciones pasadas. Y ese mismo sentimiento estuvo presente en la sala desde los compases iniciales con la homónima Cuarto azul, que le dio sentido a la habitación con cortinas, cama y mesita de noche que se había montado, literalmente, en lo alto de la tarima, una gran Cuando hables con él precedida por un sentido piano y, posteriormente, con Desde que ya no hablamos y En el centro de la cama. Por su parte, Música en el cielo recordó a aquellos que no hemos llegado a conocer pero que tienen un peso fundamental en nuestra vida, como es el caso de Aitana y su abuelo paterno, a quien dedica noche tras noche esta emotiva pieza.Aitana estuvo arropada por una docena de bailarines en su paso por el Palau Sant JordiPablo Álzaga/GTSLa que fuera la segunda clasificada de OT 2017, programa del que nunca ha renegado, todo lo contrario, también quiso incluir otros aclamados temas de su trayectoria, que ya se acerca a la década. Fue el caso de No te has ido y ya te extraño, + (Más) y 24 Rosas, y exitosos duetos como AQYNE, Gran Vía y la celebrada Mon amour. Claro está, otro de los grandes momentos se vivió con uno de los primeros éxitos de la artista, que ya sonó en su primer Sant Jordi en el 2019 y que con el mismo “Barcelona, si us plau” animó a los presentes a transformar la sala en un karaoke colectivo. Ocurrió con Vas a quedarte, en la que hace siete años la artista no pudo contener las lágrimas de emoción por lo que estaba empezando y que este martes las cambió por una sonrisa de oreja a oreja, orgullosa de lo que ha conseguido desde entonces.Casi dos horas dan para mucho y esos mismos asistentes que durante algunos tramos cantaron a la melancolía también enloquecieron con Los Ángeles y Miamor y sus comentadas –y también esperadas– coreografías y luego convirtieron el recinto en una gran pista de baile con Las babys, con también algunos afortunados en el escenario realizando los mismos pasos de Saturday night, quién sabe si al igual que lo hicieron sus padres por algunas de las discotecas que llenaron el litoral catalán durante los años 90.Hasta 72.000 personas pasaron por la sala durante cuatro noches para ver a AitanaPablo Álzaga/GTSCon el recital llegando a su final fue el turno del tramo que, según ha comentado la artista en varias ocasiones, es su favorito. Así dio paso a tres temas más de Cuarto azul, con una La chica perfecta que gana mucho en directo, una Conexión psíquica con confeti y que volvió a subir la temperatura de la sala –y eso que los abanicos ya se habían hecho visibles desde mucho antes– y, como no, la esperada Superestrella. Un himno, este último, que no para de darle alegrías a una Aitana que ya se ha convertido en justamente eso, en una superestrella. Y más en su casa, que ya la espera de vuelta.Redactor y portadista en el equipo de Última hora, y también cronista de conciertos para Cultura.
Aitana reivindica el catalán en su adiós a Barcelona como superestrella
La artista cerró su periplo de cuatro Sant Jordis con un último concierto lleno hasta la bandera








