El acoso escolar sigue presente en las aulas y para algunas víctimas es una pesadilla que se dilata en el tiempo. Según un informe publicado este viernes por la Fundación Mutua Madrileña y ANAR, uno de cada cuatro casos de bullying se prolonga durante más de un año, lo que apunta a una "cronificación" del acoso. Detrás de la inmensa mayoría de las agresiones está el aspecto físico de la víctima. Es el motivo que origina ocho de cada diez casos.Un 14,1% de los niños asegura conocer casos de acoso escolar en su clase. Es una proporción que ha crecido casi dos puntos con respecto al curso anterior (12,3%). Ha aumentado el porcentaje de alumnos que detecta tanto acoso presencial como ciberbullying, aunque el primero sigue siendo el más percibido. Son un 7,9% los estudiantes que afirman que en su clase hay alguien sufriendo acoso presencial y un 3% los que detectan que se produce algún tipo de agresión por medios digitales. Estas últimas se dan mayoritariamente a través de WhatsApp (78,4%), TikTok (65,6%) e Instagram (50,4%), si bien en primaria más de la mitad también se producen a través de videojuegos y juegos online.Los casos de agresiones que se prolongan durante más de un año han aumentado especialmente en la modalidad online. El porcentaje de niños que señala que la situación de ciberacoso que conoce existe desde hace más de un año ha crecido siete puntos porcentuales en solo un curso hasta el 22,8%. En el caso de las agresiones presenciales, el 27,6% se perpetúan durante ese tiempo. "Esta persistencia en el tiempo del acoso escolar y el ciberbullying nos hacen ver que la agresividad y la violencia parecen estar cronificándose en las actitudes de muchos menores, lo cual es tremendamente preocupante", valora Lorenzo Cooklin, director general de la Fundación Mutua Madrileña.Esta persistencia de los casos también la observan los profesores —el estudio está elaborado a partir de las respuestas de 412 profesores y 9.127 alumnos de entre 5º de Primaria y 2º de la ESO—, que creen que más de uno de cada tres casos se mantiene en el tiempo. Desde la perspectiva de los docentes, las personas que acosan se caracterizan por mostrar un sentimiento de superioridad (81,9%), un carácter agresivo e impulsivo (76,2%) y por sufrir problemas familiares (75,4%). El 22,9% conoce algún caso de acoso.Entre los estudiantes, dos de cada tres creen que el acoso lo cometen fundamentalmente los compañeros de clase y, en el caso de las agresiones presenciales, un tercio son grupales. En cuanto a los motivos por los que el agresor se mete con la víctima, más allá del aspecto físico, también el origen, la raza o la religión y "las cosas que hace o dice" están detrás de más de la mitad de los casos. Para los alumnos de secundaria, la orientación sexual y los problemas personales —por ejemplo, de tipo psicológico o de lenguaje— son también un motivo frecuente de acoso en el 49,4% y 41,5% de los casos respectivamente.Los insultos, los motes y las burlas son la forma de agresión más común en el acoso presencial. Se dan en el 86,4% de los episodios, seguidas del aislamiento (43,5%), la difusión de rumores (32,7%) y las amenazas (31,9%). Estas dos últimas formas de hostigamiento cobran más peso en el ciberbullying. La propagación de rumores o información falsa se produce en el 71% de los casos y en el 54,2% se envían mensajes amenazantes o abusivos. Grabar y publicar agresiones físicas es también un tipo frecuente de ciberacoso. Entre los alumnos de secundaria, está muy presente también la suplantación de identidad (60%).La irrupción de la IAEn esta modalidad online, la inteligencia artificial (IA) está irrumpiendo con fuerza. Según los alumnos encuestados, esta tecnología se utiliza en el 23,5% de las situaciones de ciberbullying. En la edición del informe del año pasado se empleaba en el 14,2% de los casos. "Es esencial formar adecuadamente a los menores de edad en el uso adecuado de la IA, ayudándolos a identificar los peligros de incurrir en actividades delictivas", remarca Benjamín Ballesteros, director técnico y portavoz de la Fundación ANAR. Todavía tres de cada diez alumnos no consideran cómplice a quien difunde contenidos humillantes.Las niñas están más expuestas a este tipo de agresiones. Según el estudio, en el 60,3% de los episodios de ciberacoso en los que se utiliza IA la víctima es una chica. Esta tecnología se emplea principalmente para crear vídeos falsos, ya sea mediante la manipulación de voz (57,5% de los casos) o de la manipulación de fotos (79,5%). En el 47,9% de las agresiones en las que está presente la IA, también se usa para suplantar identidades.En cuanto a la manera de actuar frente agresiones online, en torno a seis de cada diez alumnos encuestados se decantan por hacer capturas de pantalla para tener pruebas, borrar o bloquear la cuenta hostigada y no reenviar los vídeos o fotos objeto de la agresión. Es decir, priorizan medidas para frenar el acoso una vez producido frente a las medidas para prevenirlo, como puede ser aprender a usar adecuadamente las redes sociales o controlar y privatizar las cuentas.
Uno de cada cuatro casos de acoso escolar se prolonga más de un año y el aspecto físico está detrás de ocho de cada diez agresiones
El uso de la IA se ha disparado en los casos de 'ciberbullying' y en el 60,3% de los episodios las víctimas son niñas. Esta tecnología se utiliza principalmente para crear vídeos falsos.










