Vuelta al cole, pero no será un tiempo feliz para muchos alumnos, las víctimas del acoso escolar. Y es que esta realidad aumentó el curso pasado (2025-2026) respecto al anterior por parte de compañeros de clase, que se amparan en el aspecto físico de las víctimas, de su raza, religión y cultura para hacerles la vida imposible. ¿Lo peor? Que lo sufren durante mucho tiempo, más de un curso. Hay un aspecto positivo, que quien lo ve no se calla, al menos, no tanto como antaño, y denuncia. Y tres de cada cuatro profesores intervienen.Estas son algunas de las conclusiones del VIII Informe “La opinión de los/as estudiantes”, elaborado conjuntamente por las fundaciones Mutua Madrileña y ANAR. El informe se ha realizado con una muestra de 9.127 alumnos de 5º y 6º de Primaria y 1º y 2º de la ESO y 412 profesores que han participado en los talleres de sensibilización y prevención contra el acoso escolar que ambas fundaciones realizan cada año en colegios de toda España.Según este trabajo, el 14,1% del alumnado afirma que él o alguno de sus compañeros está sufriendo acoso escolar y/o ciberbullying, porcentaje ligeramente superior al del curso previo (12,3%). En el caso del acoso escolar presencial, lo afirma el 7,9% (frente al 6,5% de los dos últimos años), mientras que en el acoso por medios digitales o ciberbullying lo hace el 3% (frente al 2,2% del año anterior).En cuanto a la duración del acoso escolar, en el caso del presencial, más de uno de cada cuatro alumnos (el 27,6% de los estudiantes) señala que las situaciones de acoso escolar que conoce duran más de un año (similar al 28,2% del curso anterior), frente al 41,2% que considera que duran desde hace meses y el 31,2% que manifiesta que duran semanas. La agresividad y la violencia parecen estar cronificándose en las actitudes de muchos menores”Para el ciberbullying, el 22,8% del alumnado cree que la situación se perpetúa más allá del año (con un crecimiento de 7 puntos porcentuales frente al año anterior), el 33,3% meses y el 43,9%, semanas. “Esta persistencia en el tiempo del acoso escolar y el ciberbullying nos hace ver que la agresividad y la violencia parecen estar cronificándose en las actitudes de muchos menores, lo cual es tremendamente preocupante”, explica Lorenzo Cooklin, director general de la Fundación Mutua Madrileña.Según los encuestados, el acoso lo cometen fundamentalmente los compañeros de clase (66,7%, en un porcentaje que crece 8,4 puntos porcentuales en un año) y los motivos aludidos para el ataque son el aspecto físico (78,9%), el origen, la raza o la religión (54,9%) o “las cosas que hace o dice” (50,3%). Para los alumnos de secundaria, la orientación sexual y los problemas personales (psicológicos, de discapacidad, etc.) de la víctima también son un motivo frecuente de acoso.En acoso presencial, las formas de agresión más frecuentes son los insultos, motes y burlas (86,4%), seguida por el aislamiento (43,5%). Con respecto al año anterior, crecen estos insultos, motes y burlas, pero también otras formas de hacer daño como la difusión de rumores y el robo y rotura de objetos.Por su parte, en el ciberbullying, la difusión de rumores o información falsa se produce en el 71% de los casos, grabar y publicar agresiones físicas en el 59,5% y enviar mensajes amenazantes o abusivos en el 54,2%. En secundaria, en segundo y tercer lugar se encuentran: enviar mensajes amenazantes o abusivos y fingir ser otra persona; mientras que en primaria: grabar y publicar agresiones físicas y enviar mensajes amenazantes o abusivos.La IA se ha utilizado en el 23,5% de las situaciones de ciberbullyingLos canales por los que se produce el ciberbullying son mayoritariamente WhatsApp (78,4%), TikTok (65,6%) e Instagram (50,4%). En primaria, en mayor medida que en secundaria, se ejerce acoso a través de videojuegos y juegos online.La inteligencia artificial supone un desafío emergente para lograr combatir el acoso escolar, pues su uso para cometer ciberbullying aumenta cada año. La IA se ha utilizado en el 23,5% de las situaciones de ciberbullying, según los propios alumnos que afirman conocer casos concretos de acoso, con un crecimiento de 9,3 puntos porcentuales respecto al curso anterior.En general, los alumnos identifican mayoritariamente las conductas adecuadas ante el acoso escolar, pero casi uno de cada tres sigue manteniendo conductas como no considerar cómplice del acoso a quien difunde contenidos humillantes (30%) o no comunicar un caso de acoso por tener posibles consecuencias (27,7%).No obstante, cabe destacar también el aumento de la implicación de los compañeros de las víctimas para frenar u oponerse al acoso escolar. Un 59,2% de los alumnos encuestados afirma que los compañeros sí actúan, lo que supone un aumento del 7,1 puntos porcentuales con respecto al curso anterior.Redactora jefa de La Vanguardia en la delegación de Madrid, especializada en temas sociales. Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid.