Recibir una herencia importante puede transformar la vida financiera de una persona de un día para otro. Para Ken Polk, fundador de Arlington Family Offices, preparar a los hijos para administrar ese patrimonio debería comenzar mucho antes de hablarles de cifras, propiedades o inversiones.Polk, de 53 años y residente en Birmingham, Alabama, Estados Unidos, trabaja asesorando a familias sobre patrimonio y planificación financiera. En una entrevista sostuvo que el desafío existe independientemente de la magnitud del dinero que vaya a transferirse.“Ya sea que sus hijos vayan a recibir 100.000 dólares o 100 millones, realmente no importa”, explicó. Para el especialista, si los padres saben que ese dinero llegará en algún momento a la vida de sus hijos, necesitan prepararlos previamente para administrarlo.Su propuesta se divide en tres etapas que comienzan durante la infancia y avanzan progresivamente hasta los primeros años de la adultez. Polk asegura que también aplicó el método con sus cuatro hijos, actualmente de 27, 25, 23 y 21 años.1. Formar el carácter antes de hablar sobre la herenciaEl primer paso no está directamente relacionado con las finanzas. Polk considera que antes de aprender a manejar dinero, los hijos necesitan definir qué valores quieren incorporar a sus vidas.Una de las actividades que propone consiste en pedirles que identifiquen ocho rasgos de carácter a los que aspiran y que luego escriban una carta dirigida a su “yo” del futuro.El ejercicio busca que puedan pensar primero en la persona que desean ser y, a partir de allí, determinar qué decisiones pueden acercarlos a ese objetivo.“Cuando se trata de preparar a un hijo para una herencia, creo que el mayor regalo es ayudarlo a encontrar su propósito en la vida antes de que llegue el dinero”, sostuvo Polk.La idea es evitar que el patrimonio futuro termine convirtiéndose en el elemento alrededor del cual el joven construya sus expectativas o su identidad.2. Enseñar a administrar pequeñas cantidades de dineroLa segunda etapa puede comenzar desde los 6 años, según Polk. Su método propone enseñar principios financieros mediante tres frascos o sobres en los que los chicos deben dividir el dinero que reciben.Una parte se destina a dar, otra a ahorrar y la restante a vivir o gastar. Polk denomina a esta fórmula “dar, ahorrar y vivir”.Cuando sus propios hijos cumplieron 12 años, los acompañó a abrir cuentas bancarias y trasladó allí el mismo sistema que habían utilizado durante seis años con los frascos.El objetivo no es convertir a todos los integrantes de una familia en expertos inversores. Para Polk, lo importante es desarrollar un marco compartido para tomar decisiones financieras.A medida que los chicos demuestran que pueden administrar pequeñas cantidades, los adultos pueden aumentar progresivamente sus responsabilidades. Ese aprendizaje prepara el terreno para una conversación que llegará varios años después: cuánto dinero heredarán.3. Contarles qué van a heredar y explicar por quéPolk recomienda comenzar a revelar los detalles del patrimonio familiar entre los 19 y los 22 años, siempre que las etapas anteriores hayan sido desarrolladas.En ese momento, los padres pueden explicar cómo están organizadas las finanzas familiares y qué podrían recibir sus hijos en el futuro. Pero el especialista aconseja no limitar la conversación a documentos legales, fideicomisos o números.Una de las herramientas que utiliza Arlington Family Offices es una “carta de legado”, destinada a explicar el propósito que existe detrás del dinero.Si una persona entrega un cheque y expresa que espera que sea utilizado para educación, ejemplifica Polk, está comunicando una intención. Con una herencia debería ocurrir algo similar: los hijos necesitan entender no solamente qué reciben, sino qué valores llevaron a construir ese patrimonio.Polk siguió ese procedimiento con sus cuatro hijos. Junto con su esposa, les explicó que el sistema financiero aprendido durante años también había servido para observar cómo administraban sus recursos antes de conocer el patrimonio que recibirían.El último paso es dejar que los hijos decidanLa preparación tiene, sin embargo, un límite. Una vez transmitidos los conocimientos y valores, Polk sostiene que los padres deben aceptar que el dinero finalmente pertenecerá a sus hijos.“En algún momento, los padres tienen que estar preparados para soltar”, afirmó. Los hijos tomarán sus propias decisiones financieras a medida que formen familias y desarrollen proyectos independientes.Por eso, su propuesta no consiste en intentar controlar desde el presente cada dólar que utilizarán las generaciones siguientes. La prioridad, sostiene, es construir previamente un sistema de valores y principios financieros que pueda mantenerse cuando quienes reciben la herencia tengan que decidir por sí mismos.
Ken Polk, experto en herencia de familia: “El mayor regalo es ayudar a los hijos a encontrar su propósito antes de que llegue el dinero”
El fundador de Arlington Family Offices asesora sobre la transferencia de patrimonio entre generaciones. Los 3 pasos clave antes de revelar cuánto recibirán.








