Lucía Menéndez, abogada, advierte de que las donaciones realizadas en vida pueden influir directamente en el reparto de una herencia. Muchas familias creen que el dinero o los bienes entregados por los padres a uno de sus hijos quedan al margen del testamento, pero en determinados casos deben contabilizarse cuando llega el momento de distribuir el patrimonio. La clave está en las conocidas como donaciones colacionables, una figura legal que puede cambiar de forma importante el reparto entre los herederos. “Hay mucha gente que cree que si sus padres le dieron cosas en vida, no tendrá ninguna importancia cuando llegue el momento de heredar, pero no es así”, explica Menéndez. Un ejemplo habitual es el de unos padres que entregan 50.000 euros a uno de sus hijos para comprar una vivienda, mientras que el otro no recibe una ayuda similar. Aunque durante años esa diferencia no genere problemas, tras el fallecimiento de los progenitores puede surgir el conflicto entre los hermanos. En muchas circunstancias, la ley puede interpretar que esos 50.000 euros no fueron un simple regalo, sino un adelanto de la herencia. En ese caso, la cantidad debe traerse a colación, es decir, sumarse al valor total de los bienes hereditarios para calcular de forma más equilibrada lo que corresponde a cada heredero. Las discusiones suelen aparecer cuando el beneficiario sostiene que el dinero fue entregado hace mucho tiempo y que no debería tenerse en cuenta. Sin embargo, el resto de los herederos puede reclamar que esa donación se descuente de la parte que le corresponde, al considerar que ya recibió anticipadamente una parte del patrimonio familiar. Por este motivo, Lucía Menéndez insiste en la importancia de informarse y planificar correctamente las donaciones en vida. Conocer si una entrega es colacionable permite evitar sorpresas, respetar la voluntad de los padres y reducir el riesgo de disputas familiares durante un momento especialmente delicado. Lucía Menéndez, abogada, advierte de que las donaciones realizadas en vida pueden influir directamente en el reparto de una herencia. Muchas familias creen que el dinero o los bienes entregados por los padres a uno de sus hijos quedan al margen del testamento, pero en determinados casos deben contabilizarse cuando llega el momento de distribuir el patrimonio.
Lucía Menéndez, abogada: "Las donaciones realizadas en vida, en muchos casos, deben tenerse en cuenta al repartir una herencia"
Las llamadas donaciones colacionables pueden considerarse un adelanto de la herencia y modificar la cantidad que corresponde a cada heredero








