CineLa mallorquina, que acaba de estrenar El ser querido de Sorogoyen justo despu�s de Amarga Navidad de Almod�var, debuta ahora en el cine franc�s, y lo hace con el cartel ya oficial de la actriz espa�ola del a�oActualizado Jueves,
septiembre
22:48En poco menos de nada, ha pasado de actriz espa�ola a internacional, de la alfombra roja de M�laga a la de Cannes, de los Goya a los Oscar, de Almod�var a Sorogoyen, de Vicky a Victoria. "Prefiero fijarme en mi apellido: Luengo. Entiendo que quiere decir 'largo'. As� quiero verme y as� quiero que sea mi carrera. Para largo", dice si se le pregunta por el cambio de nombre. Pero no esquiva la cuesti�n: "Mi nombre es Victoria. Es como me han llamado siempre mi madre y mis amigos de toda la vida. Con 14 a�os eleg� Vicky porque Victoria me parec�a que ocupaba demasiado, me hac�a sentir como una se�ora mayor. Pero creo que ha llegado el momento de recuperar lo que siempre he sido con mi nombre de verdad y punto. Vicky me sigue encantando y la gente me puede llamar as�. Pero en los t�tulos de cr�dito y en la prensa, Victoria".Sea como sea, Mar�a Victoria Luengo S�ez (Palma de Mallorca, 1990) ha decretado que el 2026 sea su a�o en propiedad. Y para siempre. En el Festival de Cannes particip� en dos pel�culas (Amarga Navidad y El ser querido) en la secci�n oficial. Algo que solo hab�a logrado antes que ella en el cine espa�ol Marisa Paredes. Pocos dudan de que su trabajo en la cinta de Sorogoyen reci�n estrenada la coloca entre las favoritas a los Goya. Y todo ello en el a�o que debuta en el cine franc�s al lado de L�a Drucker en Les neiges de Grenade, de Simon Helloco, y a pocos d�as de estrenar tanto la segunda temporada de la serie Reina Roja como la nueva pel�cula de Mikel Gurrea, Sants, que se presentar� en San Sebasti�n. Sin duda, Victoria.�Siente, como parece, que es su momento?Es una pregunta que me hago mucho �ltimamente. En verdad, todo eso tiene m�s que ver con la percepci�n ajena. Yo prefiero agarrarme a la realidad. Y ah� todo sigue como estaba. Es importante no dejarse arrastrar porque puedes ser presa de la angustia de pensar que momentos as� solo va a haber uno en la vida. Cuando te pasa algo extraordinario, lo primero que piensas es que no volver� a pasar. Recuerdo que me sucedi� algo parecido con la serie Antidisturbios. Todo el mundo me dec�a: "Joder, es tu momento". Tengo la impresi�n de que vivimos en una sociedad obsesionada con el �xito y eso solo conduce a la angustia. Pero s�, tampoco quiero parecer desagradecida. Estoy viviendo una sucesi�n de proyectos que me han tra�do muchas alegr�as y mucha suerte.�Siente eso llamado s�ndrome de la impostora?Sinceramente, ese s�ndrome me parece muy feo. No me gusta darle espacio a esa creencia. En lo que creo es tanto en el trabajo que he hecho como en la suerte que he tenido. He sido aplicada, responsable y, adem�s, me ha sonre�do la fortuna.En una ocasi�n, los Estopa dec�an que eran muy conscientes de que muchos con tanto o m�s talento que ellos se hab�an quedado por el camino...Completamente de acuerdo. Hay una alta proporci�n de suerte, pero lo que quiero decir es que la suerte no invalida el trabajo.Para saber m�s�C�mo se lleva con esa parte de su trabajo que consiste b�sicamente en venderse, en hacerse ver, en buscar la mirada de los otros?Es una parte del trabajo que, reconozco, no disfrutaba nada cuando empec�. La sufr�a, directamente. Pero con el tiempo he aprendido a vivirla desde un lugar muy relajado. Pienso en Cannes, por ejemplo. Ah� el nivel de exposici�n es tan grande que no creo que siente bien a la cabeza. Pero tambi�n aprendes a disfrutarlo. Con las alfombras rojas de El ser querido me he re�do un mont�n. Est�s con personas a las que quieres much�simo. El truco es sencillo: se trata de rodearte de gente con la que est�s c�moda y feliz. Empecemos por Almod�var. De alguna manera, est� ritualizado como aspiraci�n leg�tima de cualquier actriz, antes que actor, trabajar con �l. En Amarga Navidad es la segunda vez que lo hace...Y esta segunda vez la he disfrutado mucho m�s que la primera. La mayor�a de actrices solemos esperar con tanta ilusi�n que llegue el d�a en el que te llama Pedro que, una vez que lo hace, existe el riesgo de que te devore el miedo, que es uno de los principales obst�culos para la creatividad. En La habitaci�n de al lado, el m�o era un personaje peque�o, hablado en ingl�s y que no ten�a evoluci�n, y creo que por esos motivos me sent� muy expuesta y temerosa al interpretarlo. Recuerdo, por cierto, que cuando termin� el rodaje se me acerc� y me dijo que ten�a un papel para m� en la siguiente pel�cula. Como ocurri�. En cambio, rodando Amarga Navidad me he sentido muy bien porque pude llegar a comprender su lenguaje, algo verdaderamente esencial al trabajar con �l. He pasado m�s tiempo con �l y ya no ten�a tanto susto. Sus personajes son m�s grandes que la vida y no se expresan como la gente real. Adem�s, sus rodajes son lugares muy exigentes, es importante quitarse importancia a una misma. Si yo hubiera pensado demasiado en lo que significaba estar ah�, probablemente me hubiera bloqueado. Pero s�, es cierto que todo impresiona mucho. Es Almod�var, es Cannes, es la secci�n oficial.... Todo eso hace que todo el mundo proyecte unas im�genes sobre ti que tienes que aprender, poco a poco, a relativizar y a poner distancia por una simple raz�n, porque no son ciertas.Amarga Navidad habla, o hablaba -porque el estreno queda ya atr�s- del elemento vamp�rico que siempre acompa�a a toda creaci�n. �Cu�nto roba Victoria Luengo de la vida de los otros, de la vida de los que le rodean?Yo creo que los actores tenemos una suerte, que es que los dem�s no se van dar cuenta nunca si les vampirizamos o dejamos de vampirizar. Mi trabajo no es como la escritura, yo trabajo con un material invisible, con un material que t� nunca vas a ver. Los ingredientes que yo uso para cocinar mis secuencias o mis personajes son cosas que la gente no ve desde fuera. Pero claro que vampirizo. Uso todo lo que tengo a mano. Por otro lado, es interesante que un trabajo como el m�o te permite decir y hacer cosas que jam�s habr�as pensado que te fueran a suceder en la vida. No tiene por qu� saberlo nadie, pero a m� me ha permitido mi oficio sublimar ciertas cosas de mi vida personal. Y no lo veo mal. Lo que s� que creo que es importante es ver al otro y tenerle en cuenta de una manera sana. Hay personas que puedes tener delante con las que has compartido vivencias y que se pueden sentir expuestas o vejadas. Pero al final lo que cuenta es la imaginaci�n, no lo que ves simplemente en la vida. La imaginaci�n es la principal herramienta de creaci�n.Los dos personajes que este a�o le han tenido m�s ocupada, el de Almod�var y el de El ser querido, son personajes que tienen relaciones conflictivas con los hombres. �Casualidad, destino o s�ntoma de algo m�s grave? Es curioso porque solo fui consciente de ello hace relativamente poco y, en cualquier caso, mucho despu�s de haber completado los trabajos. Son dos mujeres que sufren por un hombre. En un caso, el padre y, en el otro, el marido. En el primero, por analizarlo someramente, es una mujer obsesionada por comprender. A m� personalmente me sucede algo parecido. No puedo pasar p�gina de un dolor hasta que no lo entiendo completamente. El personaje de El ser querido es as� y su liberaci�n consiste en dejarse de preguntar, en dejar de necesitar comprender. Se trata de aceptar, simplemente, que lo que pas� pas� y ya est�. Lo de Amarga Navidad es distinto. Ella se queda bloqueada y atrapada en un se�or que no la valora. Es una mujer que, como tantas, no es capaz de quererse a s� misma, que no puede poner l�mites.Tanto en El ser querido como en Amarga Navidad, los protagonistas masculinos son directores de cine. �Se parecen en algo Amod�var y Sorogoyen?Son dos directores que exigen much�simo, y ese nivel de exigencia puede generar inseguridad. Pero, cada uno a su manera, ambos aman profundamente a los actores y a las actrices. Pedro es un director que parece haber visto la pel�cula incluso antes de hacerla. Sabe perfectamente c�mo quiere que se diga cada frase y lo que est� pensando el personaje cuando la pronuncia, y te lo comunica de una manera muy generosa. Rodrigo est� m�s abierto a la sorpresa y no le importa que alteres el di�logo, aunque tambi�n sabe perfectamente lo que quiere.�Las diferencias son solo de estilo o influye tambi�n la edad, el hecho de pertenecer a generaciones diferentes? No lo s�, acabo de hacer una pel�cula, Les neiges de Granada, con L�a Drucker y dirigida por una director joven y novel, Simon Helloco, y su manera de hablar, sus referencias y el modo de trabajar son como las de Almod�var. No creo que sea generacional. Pedro es una persona que ha generado �l mismo una forma de mirar, de crear y de estar en un set de rodaje. �l solo gener� un estilo que no solo ha modificado la historia del cine mundial sino que ha cambiado la historia de nuestro pa�s por los temas que trataba, por el modo de hacerlo, por el tipo de personajes, por la profundidad de las mujeres en sus pel�culas... Pienso en sus mujeres y veo a personajes femeninos imperfectos con una entidad absoluta.�Le ve con ganas de retirarse? Para nada. Almod�var es una persona que escribe guiones y hace fotograf�as a la vez que rueda."Eleg� Vicky porque Victoria me hac�a sentir mayor. Pero ha llegado el momento de recuperar lo que siempre he sido"En las dos pel�culas, el tipo de hombre, o masculinidad, descrito es esencialmente nocivo. No digo t�xico.Es una masculinidad antigua y muy com�n. Lo veo constantemente a mi alrededor y lo hablo con muchos de mis amigos. Cada vez hay m�s hombres conscientes de los privilegios que han disfrutado durante tanto tiempo. Pero no se trata de acusar a nadie, sino de descubrir juntos, hombres y mujeres, que las cosas pueden y deben ser de otra manera. Lo primero es identificar un punto de partida com�n en el que todos nos identifiquemos claramente.�Y lo de la masculinidad t�xica que tanto sale en los titulares?Nunca quisimos hacer una pel�cula sobre la masculinidad t�xica. La dichosa expresi�n sali� durante la promoci�n de la pel�cula en Francia por primera vez. Pero nosotros, ni Rodrigo ni Javier ni yo, la usamos nunca. Queremos creer que hemos hecho una pel�cula sobre la realidad y una pel�cula sobre la actualidad. Y en la actualidad, por desgracia, existe una masculinidad que ya deber�a estar obsoleta. La palabra "t�xica" me da pereza. S� que existe una masculinidad que deber�a estar obsoleta y que todos sabemos percibir. Ya est�.Si uno mira las encuestas, no dir�a que el mensaje est� calando. La reacci�n se impone incluso, o sobre todo, entre los m�s j�venes...Imagino que es un efecto bumer�n. Cada vez que se registra un avance en cualquier cosa, feminismo o lo que sea, hay un movimiento que da la vuelta en forma de reacci�n. Y claro que da miedo. El problema es que muchos hombres que creen que est�n perdiendo derechos, confunden derechos con privilegios. Cuando hablamos de igualdad, no se trata de abandonar ning�n derecho adquirido sino un privilegio que afecta y perjudica a otras personas. Y me preocupa. Me preocupa por lo que se ve entre la gente joven. Pero tambi�n tengo claro que las personas que tenemos visibilidad de alg�n tipo tenemos tambi�n una responsabilidad; una responsabilidad a la hora al menos de hablarlo, de hacerlo patente en la conversaci�n.�Y no es un poco cansado?Esa misma pregunta me la hac�a hace poco un amigo. �No est�s un poco harta de estar todo el d�a con el traje de maestra? Bueno s�, agota, pero es que no queda otra. �Qu� vas a hacer si no? �Quedarte de brazos cruzados? S�, es agotador. Pero cuando me siento cansada enseguida me viene en mente mi abuela. Yo tengo ahora mismo unos derechos, que no privilegios, que ella no tuvo nunca cuando ten�a mi edad. No s�, creo que ser�a injusto callarse precisamente ahora. Siento que se lo debo. Yo estoy donde estoy porque alguien no se cans� de luchar y de hablar. No te puedes permitir el lujo de cansarte porque en el pasado alguien no se cans� y no se cans� por ti. En resumen, si me preguntan contesto y en mi arco de influencia, sea m�s peque�o o algo m�s mayor, ah� seguir�. No me canso.Volviendo al cine, �cu�nto de nuevo es todo lo que le est� ocurriendo?Si hablamos de los personajes exclusivamente, dir�a que estoy acostumbrada a encarnar mujeres muy seguras de s� mismas y que tienen dificultades para mostrarse vulnerables; no las llamo "mujeres fuertes" porque detesto esa expresi�n.�Por qu� detesta la expresi�n "mujeres fuertes"? Parece un contrasentido con lo que dec�a antes. Al rev�s, creo que es coherencia. Tradicionalmente se ha usado lo de mujer fuerte en contraposici�n no a otra forma de mujer, sino a la forma dominante de representar a la mujer. Si nos llama la atenci�n que ahora haya personajes femeninos fuertes es solo porque durante demasiado tiempo no se retrataba a las mujeres como eran de verdad, sino que se las pintaba como meros floreros, seres sin entidad. Cuando se habla de una mujer fuerte, quiero creer que de lo que se est� hablando es de simplemente una mujer normal como la madre, la hermana o la amiga de cualquiera.�ltimamente se la ve llorar mucho en el cine. �Hay estrategias para llorar delante de la c�mara?No tengo una t�cnica concreta, simplemente intento ponerme en el lugar de mi personaje. Tengo la suerte de ser una persona muy emp�tica, que, en definitiva, es una de las razones por las que eleg� este trabajo. Me fascina intentar comprender la mente de la gente que me rodea. Lo que s� hago, y esto es un poco un truco masoca o muy loco, es decirme en voz alta lo que se estar�a diciendo mi personaje en el momento de llorar. Lo que hago es crear un estado emocional que, en verdad, nada tiene que ver conmigo. Lo que tengo comprobado es que si pienso en mis cosas, en cosas tristes de mi vida personal, en vez de llorar me bloqueo completamente. Se me agarra al est�mago y nada.�En el d�a a d�a es llorona?Mucho. Pero solo cuando veo pel�culas o leo. No suelo llorar al pensar en mi vida personal. Hacerlo me ayuda mucho, pero me cuesta, la verdad. Aunque el otro d�a llor� de repente por una tonter�a. En una entrevista un periodista me record� que hac�a nada me estaba entrevistando por una pel�cula como Chavalas, de Carol Rodr�guez Col�s. Me lo dijo en la terraza de un hotel de Cannes. De repente, me vino a la cabeza todo lo que hab�a pasado los �ltimos cinco a�os y llor�. Y de qu� manera.








