0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialEn esta sociedad en que se habla de sobreprotección infantil por los padres y madres y más que nunca sobre crianza, sorprende un dato del reciente informe PISA de la Organización para el Desarrollo (OCDE): el desinterés creciente de los progenitores por los estudios de sus hijos. Según el informe, el 69% de los chavales españoles de 15-16 años que hicieron las pruebas afirma que sus padres les preguntan al menos una vez por semana qué han hecho en clase. Uno de cada tres, prácticamente, no tiene a sus padres muy al día, pues. Y solo el 50% ha mantenido en casa alguna discusión reciente sobre problemas de clase. Tales muestras de implicación familiar se han reducido 8 y 10 puntos, respectivamente, desde el informe del 2022. UnsplashLos responsables del informe dicen que es una tendencia general. En Japón, que encabeza los buenos resultados de PISA, solo al 64% de chavales les han preguntado sus padres la última semana por sus estudios y el 31% ha discutido con ellos algún problema de clase. En Corea del Sur, con buenos resultados también, ambos porcentajes son del 70% y 58% o en Francia, del 63% y 34% e igualmente a la baja. A ver si el decreciente interés de los adultos es también por las pantallas que nos absorben, a las que los dirigentes de PISA culpan en parte del empeoramiento de los resultados educativos.PISA revela un interés decreciente de padres y madres por los estudios de sus hijosSi en los hogares faltan tiempo o ganas de preguntar a los hijos e hijas qué tal en clase, qué has hecho hoy, cómo ha ido ese examen, traes deberes, es que las relaciones familiares flaquean. Se culpa a que los progenitores andan asfixiados o en trabajos precarios. Pero es un síntoma preocupante, porque si no se habla de los estudios, que centran la vida de los menores, seguramente tampoco se abordan otras cuestiones. El 14% de chavales españoles (16% en Japón) dice sufrir algún bullying varias veces al mes, por ejemplo. Y, quién no conoce a alguna madre que se queja de que su hijo no le cuenta nada de nada.Luego nos sorprende el aumento de la mala salud mental de los menores y jóvenes o que busquen apoyo emocional en chatbots de IA. Si no se supera el primer escalón comunicacional en casa, cómo fomentar el estudio o la lectura o eso de transmitir valores. Quizás los padres y madres también deberíamos hacernos esas listas de tareas que colgamos para los hijos, replantearnos las prioridades.Redactora jefe de Opinión. En La Vanguardia desde 1989, ha escrito sobre Barcelona, salud y otras áreas en Vivir, Sociedad y Magazine