El heptacampeón compartió la primera imagen de su magullada extremidad y le pidió a su doctor que aclarara públicamente su delicada situación física

Después de su incontestable doblete en el GP de Aragón, el heptacampeón de MotoGP volvió una vez más a casa exhausto en el plano físico, pero más todavía en el mental. Marc Márquez había vuelto a dar un espectáculo de primera categoría sobre la pista, pero el foco seguía fijado en su maltrecho brazo derecho. Es el mismo que ha puesto en jaque su trayectoria profesional de 2020 en adelante, y el que puede determinar también hasta dónde puede aguantar en la élite del motociclismo.

La exasperación del heptacampeón de MotoGP por la insistencia mediática alrededor de la extremidad precipitó una cumbre para intentar cerrar de una vez por todas el tema, con la intención de centrarse en la competición y dejar de responder a los interrogantes que genera su compleja situación física. Junto a los cabecillas de su agencia de representación y miembros prominentes de Ducati, la fábrica que le devolvió la sonrisa y la gloria en 2024 tras abandonar Honda, trazaron un plan de acción para aclarar de una vez por todas cómo está realmente el brazo en cuestión.