El heptacampeón de MotoGP arrancó su defensa del título en 2026 soportando las secuelas inesperadas de una intervención en el brazo derecho de 2019
El cuerpo de Marc Márquez ha soportado hasta 14 intervenciones quirúrgicas en sus dos décadas en la élite del motociclismo. Nueve de ellas en el brazo derecho: ocho desde que se convirtió en su mayor pesadilla tras su infausto accidente en el GP de España de 2020, que le alejó un lustro de la lucha por el campeonato. Pero su última visita al quirófano, el pasado domingo, ha rescatado del olvido una cirugía previa en la misma extremidad. La historia es rocambolesca e hizo llorar al heptacampeón de MotoGP, de 33 años, tras su brutal accidente en Le Mans la semana pasada.
El nuevo mazazo en el GP de Francia reveló un secreto que solo conocía su círculo cercano y los máximos responsables de Ducati. Su malestar y rendimiento intermitente esta temporada se debía a una concatenación de consecuencias inesperadas: su rotura de clavícula y ligamentos en el GP de Indonesia de 2025, una semana después de volver a coronarse en Motegi, provocó el desplazamiento de un tornillo instalado en la articulación en diciembre de 2019. También flotaba por ahí un pequeño fragmento óseo. La sacudida en Mandalika hizo que todo ello comprimiera el nervio radial, y el trompazo en Le Mans acompañado por una fractura en el dedo pequeño del pie derecho tan solo aceleró un paso por el quirófano ya programado, previsto para después del GP de Catalunya que se disputa este fin de semana.







