EntrevistaLas artistas, que iniciaron como un colectivo uniendo sus carreras individuales, De izquierda a derecha: Sabi Satizábal, Pilar Cabrera, Brina Quoya, Paula van Hissenhoven, María MacCausland Foto: @amarillotornasol10.09.2026 12:23 Actualizado: 10.09.2026 12:23
Escuchar a Flor de Lava hablar es comprender, a la perfección, a que se refieren los libros y la academía cuando hablan de ‘sororidad’. Cinco mujeres que con sus ideas, anécdotas y formas de ver la industria se complementan y llevan esa complicidad a las letras de sus canciones.La agrupación colombiana conformada por Brina Quoya, María McCausland, Paula van Hissenhoven, Pilar Cabrera y Sabi Satizábal se prepara para conquistar el escenario del Festival Cordillera este domingo. Las artistas, que iniciaron como un colectivo uniendo sus carreras individuales, hablaron con EL TIEMPO sobre cómo ha sido abrirse paso en la industria musical del país luego de haber ganado reconocimiento y construido una base sólida de fanáticos en países como España y México.¿Por qué apostarle a ser una agrupación femenina en el país, donde la industria suele ser difícil para las artistas mujeres?María McCausland (MC): Yo creo que a nosotras Flor de Lava nos eligió. Creo que más que un día levantarnos y decir ‘apostemosle a ser una banda’, fue al contrario: nos unieron unas pasiones e intereses en común por la música, por cantar sobre las cosas que nos importan, y poco a poco eso se fue transformando hasta tener una banda como la conocemos hoy. Primero vino el escribir las canciones del primer álbum, y después de tenerlas escritas y de ver que sí teníamos mucho por decir, nos sentamos y dijimos: ‘bueno, ¿qué hacemos con estas canciones?’ Armemos una banda, armemos un proyecto. Creo que primero vino la música, el amor por la música, escribir juntas, y eso es lo que nos sigue manteniendo aquí: hay algo importante que decir juntas, como mujeres, como artistas, como mamás, como amigas. Mientras haya ese propósito y la música, aquí seguiremos.Sabi Satizábal (SS): Esa es la revolución de la colectividad, en un mundo donde nos hicieron creer que brillar solas era mejor y que éramos competencia unas de otras. Nos dimos cuenta de que juntas brillamos más fuerte, y eso es un regalo muy grande que nos ha dado Flor de Lava.Pilar Cabrera (PC): ¿Por qué apostarle? Uno, porque somos mujeres haciendo música, no había forma de apostarle a algo diferente en ese principio; tampoco fue algo planeado. No nos unimos pensando ‘hagamos una banda porque es necesario para la industria en este momento’. Fue pasando, y desde las primeras conversaciones se empezó a sentir lo necesario e importante que era —más allá de la industria— encontrarnos a compartir lo que cada una había vivido en su carrera, y luego a soñar juntas con hacer la banda y tocar juntas. Sentíamos que eso era distinto, que no era común, y ahí nació la necesidad de ser más grandes: que las cosas se muevan, que la gente sepa de esto, que otras mujeres puedan escuchar esta historia. Uno arranca los cambios así, no pensando ‘vamos a hacer un cambio gigante’, sino desde el ‘oigan, esto me importa’ que se multiplica. Y se sintió importante también porque empiezan a llegar mujeres diciendo ‘qué inspirador este proyecto, ahora canto con mis amigas’. Eso ya es un cambio gigante para la industria, para las mujeres, para la música y para la vida.Flor de Lava se presentará en el Festival Cordillera este domingo. Foto:@amarillotornasolLas tres dijeron algo muy lindo: que Flor de Lava las escogió. Todas venían de proyectos diferentes, ¿Cómo fue esta historia? ¿Cómo las escogió y en qué momento dijeron ‘listo, montémonos en esto’?MC: Algo que está bueno aclarar, porque es una nueva era con este segundo álbum: ahora somos cinco. Una de nosotras decidió tomar otro camino, se lo celebramos y sigue siendo muy amiga nuestra, pero ahora somos cinco. Sobre cómo nació: nosotras nos unimos para hacer una colaboración con un artista de Bucaramanga, y después de esa colaboración —cuando normalmente cada artista vuelve a su camino solista— seguimos magnéticamente atraídas a acompañarnos. Empezaron a llamarnos para tocar juntas, por ejemplo para abrirle a Aterciopelados, para presentarnos en el Teatro Colsubsidio como banda, pero en ese momento no teníamos música propia: cantábamos dos canciones de Sabi, dos de Pili, dos de María, y nos acompañábamos como banda. Así estuvimos un año, hasta que nuestra manager actual, Natalia Bautista, de Quinta Estudio, nos sentó y nos dijo: ‘¿ustedes qué están haciendo? ¿Un año tocando y no tienen música propia?’. Ella nos dijo: vamos a escribir canciones. Nos fuimos un fin de semana a Villa de Leyva sin saber si íbamos a tener clic musical, y lo que pasó fue que lloramos, sanamos, escribimos, cantamos, nos abrazamos, filosofamos, y salieron 15 canciones. Ahí nos confirmamos que había compatibilidad musical y creativa. LEA TAMBIÉN ¿Y por qué Flor de Lava?SS: Fue todo un proceso. Cuando nacieron las canciones empezamos a buscar cómo llamarnos, porque obviamente no podíamos seguir siendo ‘el colectivo’. Queríamos un nombre que reflejara el lado sensible de la mujer y su feminidad, pero también el fuego interno y la creatividad. Empezamos a pensar en un volcán: ¿qué flor nace en un volcán?MM: Y también lo que nace en un terreno árido: ¿qué vida puede haber en un terreno que acaba de pasar la lava por encima? Que nace en esa tierra post-volcánica después del caos y la destrucción.PC: Y ahí salió la idea de la flor. Las flores tienen un centro muy fuerte, y también está la belleza de tantas formas y colores distintos, esa infinidad de la naturaleza, pero al mismo tiempo esa fuerza interna que nace del suelo más árido posible. Empezamos a buscar nombres de flores que nacen en volcanes, pero eran nombres súper científicos, no un nombre para banda. En eso, Paula buscó en Google ‘flor de lava’ y encontró el nombre. A todas nos gustó. Ese esFlor de Lava es muy conceptual, desde sus letras. ¿Qué hay detrás de cantarle a ser mujer y a la resignificación de la que hablan?Brina Quoya (BQ): Hay que apostarle a ser mujer porque hay que darle la vuelta a la narrativa y a verlo como una cosa celebratoria, aunque para muchas mujeres hoy en día sigue siendo algo adverso. Es tener la posibilidad, nosotras, de tener un espacio que genere representación para que muchas más mujeres lo vean viable y posible. Pero, además de eso, reconociendo que en nuestro privilegio, sabemos que hay muchas mujeres que necesitan seguir siendo visibles a través de lo que hablamos.Ya han tenido giras en países como España y México dónde han tenido una gran acogida. ¿Cómo ha sido crecer afuera y ahora abrirse paso y consolidarse en Colombia?MM: Divino. Ha sido increíble. Fue una sorpresa muy grande, primero, construir público afuera. Cuando sacamos ‘El Velo se cayó’ y la canción se viralizó, también gracias a las redes sociales, y vimos que primero se viralizó en España. Fue como la primera confirmación de la vida de que este proyecto tenía una razón de ser y que este proyecto estaba impactando de la manera en que a nosotros nos importa. Porque la viralización en España y en otros países fue porque realmente las mujeres estaban siendo impactadas. A nosotras, que nos importa mucho estar al servicio de algo y poner nuestros talentos al servicio, fue la confirmación de que el proyecto iba por donde era. Además, cada una lleva una carrera de solista de unos 10 años, y que venga gente de afuera a consumir lo que hacemos y a abrirnos las puertas es muy merecido después de tanto tiempo.Y lo que dices ahora tiene todo el sentido: pasar de tocar afuera con teatros llenos a empezar a aterrizar en Colombia, nuestra propia tierra. Ojalá ese eco llegue acá con fuerza, porque tenemos muchas ganas de cantar y hacer carrera en el país. Sabi Satizábal, Pilar Cabrera, Brina Quoya, Paula van Hissenhoven y María MacCausland Foto:@amarillotornasolHay agrupaciones que manejan en paralelo el trabajo en grupo y las carreras de solista. ¿Han pensado en seguir sus proyectos como solistas a la vez que Flor de Lava?¡No hemos parado! (Dicen todas al unísono).PC: De hecho, algo muy lindo que hemos construido es apoyarnos en los proyectos de las otras: si alguien necesita prensa para su proyecto, ahí está Mari; nos acompañamos en los conciertos armando el arte del escenario, cargando materas, poniendo las luces. Sabemos lo que cuesta, todas lo hemos vivido. Con Flor de Lava nos dividimos las tareas del proyecto, pero en los proyectos individuales casi siempre nos toca cargar con todo solas; por eso siempre que podemos nos pedimos ayuda entre nosotras. Los proyectos van a seguir porque Flor de Lava es un universo musical de las cinco, pero cada una tiene una búsqueda artística personal distinta que también nutre a la banda. En la medida en que todas mantengamos vivos nuestros proyectos, Flor de Lava va a ser más grande.Están a pocos días de presentarse por primera vez en Cordillera, ¿Cómo se sienten?BQ: Falta muchas cosas por hacer todavía, la checklist no se acaba, pero muy felices, porque a la larga este es el sueño: que las ideas que uno tuvo y bajó a través de la música sean relevantes, que estén prestando un servicio, y que nos permitan jugar en un escenario que era el sueño.SS: También siento que estamos listas, así los pendientes no se acaben. Como decía Mari, llevamos un camino de solistas y un camino como banda hecho con cuidado y mucho amor, paso a paso. Preparamos un show más grande y sólido que nunca, un formato que no hemos llevado ni a España ni a ninguna parte. Tenemos un equipo espectacular, canciones que nos representan y de las que estamos muy orgullosas. Estamos emocionadas también por todo lo que viene después de Cordillera, porque eso solo es el principio: la gira por Colombia y seguir expandiéndonos por el mundo.¿Qué canción le emociona más presentar a cada una?MM: Voy a empezar: ‘Doña Sinvergüenza’. Me emociona muchísimo.SS: Soñamos con que todas las personas se aprendan el coro y lo canten con nosotras a todo pulmón ese día. Esa es la tarea. A mí me emociona mucho… no sé cuál elegir. Mañana lanzamos una canción nueva, antes de Cordillera, así que ese estreno me emociona mucho. Se llama ‘El Baile’ Y habla precisamente de esa colectividad de andar sola en el camino y luego encontrarse con las demás.PC: Yo estoy entre "Doña Sinvergüenza" y "El velo se cayó" que además viene con un arreglo distinto, una versión festivalera de una canción que hemos tocado tanto y aun así no nos cansamos. Estamos emocionadas con esas dos, aunque en realidad con todas.BQ: A mí me emociona mucho ‘El baile’, una canción recién salida, como del horno; es como un juguete nuevo, con toda la novedad de ver cómo la van a recibir, y la posibilidad de estrenarla en una puesta en escena que no hemos hecho ni siquiera acústica, a diferencia de las otras. Y también ‘Pepita de Oro’, porque me parece una canción demasiado buena para abrir un show. LEA TAMBIÉN ¿Por qué no nos podemos perder a Flor de Lava en Cordillera?PC: Si ya nos conocen, va a ser una experiencia más profunda, cargada de lo que es el proyecto, la banda, la música, las canciones: conectarse de verdad con lo que tenemos para compartir, en un viaje de principio a fin. Y si no nos conocen, puede ser una sorpresa muy linda encontrarse con este proyecto y ver a estas mujeres increíbles que somos. Compartiendo música, sensibilidad, fuerza puede ser algo muy inspirador para días como estos.MM: Y a eso le sumo que, como acto participativo de la ciudadanía, es muy importante apoyar al talento local: hacer parte activa de la sociedad en la que vivimos, ‘sacar la bandera’ y cumplirles a los artistas locales, sobre todo si vienen de construir un camino con cuidado y de una gira por fuera. Esto aplica para todo: ir a la galería del barrio, al concierto del vecino, para tejer sociedad. También porque somos parte de las mujeres del cartel del festival, y todavía falta mucho trabajo en los porcentajes de mujeres en los carteles de festivales musicales — hay un estudio internacional que muestra que es apenas alrededor del 34 por ciento. Falta programar a más mujeres y también cumplirles a las que ya están programadas; que sea una revolución de parte y parte, no solo de la artista sino también del público, como acto revolucionario.SS: Yo sumo que sentimos que estamos en una era de mucho caos, desde la pandemia, y muchas personas —incluidas nosotras— estamos buscando razones para seguir creyendo en la humanidad y para reconectarnos desde un lugar que no sean las redes sociales, un lugar más real. Si alguien que está en esa búsqueda llega a esta entrevista, lo invitamos al concierto: las canciones de Flor de Lava son una conexión con ese sentir, con el valor de la colectividad, de volver a conectarnos desde el corazón. Aunque no nos conozcan, seguro se van a llevar un mensaje bonito. Los invitamos a todos a acompañarnos el domingo 13 a las 3 de la tarde en el escenario Cocuy del Festival Cordillera.Marcela Guardo Maya - En redes: @MarcelaGuardo_Redacción EL TIEMPO IMPRESO Sigue toda la información de Cultura en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.







