EntrevistaLa agrupación puertorriqueña habló con EL TIEMPO sobre ‘En bucle’, su proceso de creación y el repertorio que presentará en el Festival Cordillera.(De izquierda a derecha): Juanqui Sulsona , Eliut González, Willy Rodríguez y Ómar Silva hacen parte de esta banda que interpreta ‘reggae’. Foto: Cortesía.10.09.2026 22:37 Actualizado: 10.09.2026 22:37

Cultura Profética llega este fin de semana al Festival Cordillera en Bogotá, en medio de una etapa que la banda puertorriqueña describe como especialmente plena. En conversación, Willy Rodríguez, Omar Silva y Juanqui Sulsona hablaron de En bucle, su más reciente álbum, del proceso creativo que les permitió volver al estudio después de un largo periodo sin giras y de la manera como conciben hoy la música.También hablaron de los 30 años de trayectoria de la agrupación, una celebración que todavía tienen pendiente, de su apuesta por el amor y la familia como una forma de resistencia frente a un entorno marcado por la polarización y del repertorio que llevarán al Cordillera. LEA TAMBIÉN Están cumpliendo 30 años de carrera. ¿Cómo viven ese aniversario?Willy Rodríguez: El tema de los 30 años es muy loco porque es una carta que tenemos bajo la manga. No la estamos sacando porque siento que estamos viviendo un presente tan pleno que quizá es mejor celebrarlo un poquito después. Yo tenía, o tengo, debo decir, no quiero dejarlo en el pasado, el sueño de que podamos celebrar los 30 años con una gira filarmónica y sigo apostando a eso. Pero estamos viviendo el tiempo de En bucle, un disco nuevo que salió de nuestro propio estudio, lo cual es algo súper genial a estas alturas de nuestra carrera, y es un disco que ha sido abrazado de manera increíble. Entonces estamos en un momento muy lindo, muy pleno. El hecho de haber parado de tocar por un año y algo, un año y medio, quizás casi dos años, de girar y producir, nos dio la oportunidad de poder arrancar una gira justo de En bucle. Es la gira de Cultura Profética de hoy y es lindo estar en este lugar. Sentimos que tenemos un gran disco en nuestras manos y un camino por andar que va a ser tremendo. Estamos felices de empezarlo en Bogotá.¿Cómo comenzó a crearse En bucle? ¿Cuál fue la primera idea o canción que los impulsó a este proceso creativo?Omar Silva: El proceso creativo empezó, yo creo, en 2024. Las primeras canciones que se grabaron del mundo de En bucle fueron en 2024. Hay varias canciones que se grabaron ya hace dos años y bueno, eso estaba ahí como en remojo. Fue cuando ya caímos de lleno a este proceso que le dimos velocidad para terminarlo. Este bendito vicio era una canción que existía antes en otra versión y se le hizo un arreglo. Todo partió más o menos con En bucle y Del mundo, que fueron de las primeras canciones. Ya cuando estábamos en la misión de hacer el disco, era terminar lo que ya se había empezado y, de ahí, sacar cosas nuevas, ideas nuevas. De ese montón de ideas nuevas, yo diría que la mitad se quedó para futuros discos y la otra mitad fue la que logramos terminar. Cuando ya había una idea bastante general, una temática en las canciones, una colega que nos ayudó al principio con la cuestión de la imagen y la reconceptualización del proyecto nos sugirió que ese fuera el nombre del disco. Y desde que lo escuché dije: «Total, me hace sentido».En bucle llega en un momento social complejo, marcado por la polarización. Sin embargo, es un disco que habla del amor y la esperanza. ¿Por qué apostar por esos temas en este momento?Willy Rodríguez: Por eso mismo, específicamente lo dijiste, lo dijiste perfecto, porque todo parecería que se desborda hacia la separación, la riña, los problemas y la vida es mucho más que eso. Yo siento que la felicidad es una decisión y, pues sí, siempre han pasado cosas horribles. No estamos viviendo el peor momento de la historia. Estamos viviendo, obviamente, momentos difíciles, como siempre ha pasado. Y yo siento que los medios sociales son los que han hecho que la gente se enfoque tanto en los problemas, y no solo porque seamos personas sensibles. Claro, lo somos y nos importa, pero también porque el morbo vende y la mayoría de la gente se ha dejado llevar por el morbo. Y no solo eso: se ha creado como una cultura de contenido social alrededor de ese morbo, de esa indignación, que muchas veces lo que hace es hacer ver como si fuera más importante eso, como que eso es lo único que está pasando en el mundo y que, si tú no dices algo, no eres parte de la gente buena que le importa. Es como demostrar tanto la virtud de cuán consciente o empático eres. Yo siento que ya se sobreentiende que Cultura es un grupo empático y que nos importa todo lo que pasa, y tú no tienes que estar diciéndole a la gente que te importa algo todo el tiempo porque ya se convierte en una cuestión de ego. Yo creo que las decisiones reales se toman día a día en la casa, en cómo, vuelvo a decir, decides. En lo que tú decides hacer, a quién decides apoyar o a quién no. No todo el mundo se tiene que enterar. Por ejemplo, si tú vas y le das 100 dólares a un deambulante, el mundo no se tiene que enterar. Y los medios sociales se han convertido en un lugar donde la gente siente que eso está cool, que tú tienes que demostrar todo el tiempo tu virtud. Entonces yo siento que en este momento, más que nada, el amor es la revolución y hacer familia. Es la mayor revolución en un mundo que todo el tiempo te está diciendo que el hombre es malo. Nosotros somos hombres y somos, además, muy buenos padres, no porque seamos nosotros: lo somos. Tratamos de dar el ejemplo día a día con nuestros hijos. La música, para disfrutar, para sentirte mejor, para descansar de todo eso malo que se vive, porque nosotros aquí en Puerto Rico estamos, por ejemplo, en sequía. Se nos va la luz cada varios días, de momento, obviamente por situaciones políticas, porque debería haber agua, pero por la corrupción y por toda la falta de mantenimiento no tenemos agua. Vivimos las cosas que vive todo el mundo, pero no sentimos que la música se tenga que dedicar a recalcar eso. No sé si me expliqué demasiado, pero eso es. Siento que la mayor revolución es el amor, siempre lo va a hacer.Portada del álbum ‘En bucle’. Foto:Cortesía.Hay algo muy particular en En bucle: las canciones están organizadas como una experiencia completa y aparecen notas de voz que van guiando la escucha. ¿Cómo construyeron esa propuesta?Willy Rodríguez: Fue jugando. Yo siento que, pues, obviamente la música ya dice todo, pero la experiencia de hacer discos hoy día cada vez se pierde más porque casi todo el mundo hace sencillos y la música se consume así, como bien deprisa: brincas temas, escuchas playlists, no necesariamente discos completos. Nosotros seguimos apostando por la experiencia de escuchar un disco de arriba a abajo. Entonces pues fue eso: ¿cómo podemos lograr que esto sea una experiencia y que la gente quiera escuchar el disco completo? Las notas de voz añaden a la historia completa y te dejan un poquito en qué sé yo, la magia de quién será, quién hablará, qué loco esto, ¿no? . Por eso también no hay créditos de quiénes son las chicas que grabaron las notas de voz, porque no quería ni que le pusieran cara. Es como que tú ponle la cara, la cara que te imagines. Entonces nada, la idea es crear una experiencia sonora que tú puedas seguir, el hilo de la historia de principio a fin. LEA TAMBIÉN En un momento en que la música se consume de manera cada vez más rápida, ustedes se toman el tiempo de escribir y construir un álbum amplio. ¿Cómo manejan ese proceso creativo?Willy Rodríguez: Escribir, yo creo que fue lo más difícil del disco, porque nos reunimos como en los primeros tres meses, incluyendo que está aquí, no se ve, pero está Frido Vargas aquí, que fue uno de los productores del disco. Y con él mayormente venía por las mañanitas y te salían un par de ideas y, de momento, iban llegando los muchachos, cada cual metiéndole sus partes y así. En tres meses hicimos un montón de música, como un montón de instrumentales. Y entonces tocó la tarea de cómo llevar esos instrumentales a hacer canción, ¿verdad?, y cuáles. Y la verdad, no hubo como mucho escrutinio. Salieron las canciones que se terminaron. Eso fue, literal. Pero, por dicha, todas las que se terminaron contaban una historia, pongamos, ¿no? LEA TAMBIÉN En ese proceso también hubo colaboraciones con artistas de otros lugares. ¿Cómo fue trabajar con ellos?Willy Rodríguez: En este caso hay un tema, Malherido, que es Condred Maray, un tema que escuché en Instagram cantado en ukelele por su tecladista y director de banda, que se llama Mati Zapata. Yo estaba viendo Instagram una mañana y veo este video de él cantando esto y me enamoré de la canción. Fue como que: «Wow, esto me encantaría poder cantar esto». Y le escribo: «Oye, ¿tú tienes un plan específico con este tema? ¿Estás haciendo una carrera? ¿Vas a hacer algún álbum solista o algo así?». «No, no, tengo varias canciones que pues las canto y lo que sea, pero no». Y yo digo: «Pues me encantaría grabarla», y él de una me dijo que sí. Entonces yo le escribí todo lo que le faltaba al tema para hacerlo como un completo, ¿no? Y terminó sumándose Del Marai. También Rimas nos propuso que vinieran otras personas a escribir y hasta productores también nos propusieron, pero muchos de los productores decían, como que, después de escuchar lo que estábamos logrando: «¿Y qué vamos a hacer nosotros ahí?». Pero de los escritores hubo uno con quien pegamos perfecto, que se llama Manuel Lorente. Su nombre artístico es Spreadlove. Es un español. Mayormente, su música es hip hop, pero él también escribe para varios artistas y justo en el tiempo que lo conocí acababa de ganarse un Grammy con, ay, Dios mío, Alejandro Sanz. Él escribe para mucha gente y se juntó conmigo dos veces y en esas dos veces hicimos dos temas: Flaca y Déjame entrar. Esta es la primera vez que compongo con gente de afuera, con quien no conocía ni siquiera. Y entonces, como ellos propusieron gente, pues yo propuse que viniera un amigo que se llama Jayce, que es un tremendo artista de Perú, basado en Buenos Aires. Con Jayce escribí tres temas que realmente fue más como él me impulsó a escribir y, en uno de los temas, aportó la mayoría de las melodías. Como quien dice, terminé escribiendo mucho más yo, pero el tenerlo aquí y compartir con él fue lo que me disparó poder escribir. Muchas veces uno solo está tanteando y tanteando y no sale nada. Fue una muy linda experiencia poder componer con otra gente. Es algo diferente que tuvo el disco y que ayudó a terminar de cuadrar todas esas letras tan íntimas y tan bonitas que terminaron siendo.La agrupación dice estar en un momento pleno con este nuevo álbum que nació en su propio estudio. Foto:Cortesía. LEA TAMBIÉN Finalmente, ¿qué podemos esperar de Cultura Profética en el Festival Cordillera? ¿Con qué repertorio vienen y hace cuánto no estaban en Bogotá?Omar Silva: El último show que hicimos en Bogotá fue en diciembre de 2024, en el Movistar, y fue el cierre de la gira. Mira qué loco, ahora es el inicio, ahora que lo pienso. Pero, pues, ahora como estamos en festival, tenemos el tiempo limitado, entonces, del repertorio que tenemos para los conciertos de la gira, vamos a tener que hacer una selección contundente. Los festivales para nosotros son un lugar donde buscamos atraer, pues quizás, ese fan que no fue a ver a Cultura, fue a ver los demás grupos, pero le tocó escuchar a Cultura y la idea es agarrarlo. Así que vamos con todo lo mejor, lo mejor que tenemos y, bueno, definitivamente nos ilusiona. Es un festival que ya hemos tocado y sabemos lo lindo que se pone. Así que vamos con todo a mostrar la música nueva y, definitivamente, a pasar por todo lo que son los éxitos del pasado.Ángela María Páez Rodríguez Redacción Impreso @angelasintilces Sigue toda la información de Cultura en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.