De noche, en silencio. En 2024, el documental No Other Land, firmado a ocho manos por dos directores palestinos (Basel Adra y Hamdan Ballal) y dos israel�es (Yuval Abraham y Rachel Szor), conmocion� al mundo. La pel�cula narraba con una precisi�n muy cerca del v�rtigo, o del espanto, el acoso al que el ej�rcito israel� somet�a y a�n somete al pueblo palestino en Cisjordania. "Desde entonces, las cosas han empeorado incluso", comenta Yuval. Se estren� en 2024 y el Oscar fue solo el �ltimo de m�ltiples reconocimientos para un cinta que es ya icono.Naza, reci�n presentada en Venecia, viene firmada �nicamente por la pareja de cineastas israel�es. No es casualidad ni s�ntoma de ruptura alguna. El argumento es el motivo. Durante 80 minutos demoledores, precisos y angustiosos, un total de 24 militares, expertos en inteligencia y empleados del Estado israel� cuentan a c�mara con el rostro velado lo que han hecho. De noche, en silencio.No se confiesan ni mucho menos piden perd�n. Simplemente narran que, en una ocasi�n, para acabar con la vida de un supuesto terrorista, no tuvieron problema en asesinar en la misma acci�n hasta a 500 personas que nada ten�an que ver con el objetivo. Es solo un ejemplo. Unos muestran algo parecido al arrepentimiento, otros exhiben algo parecido a la contrici�n y los �ltimos simplemente se dejan llevar por algo parecido a la culpabilidad, casi indistinguible de la simple desidia. Hablan de una forma de operar que ha acabado ya con la vida de 73.000 personas. Lo hacen desde una azotea de Tel-Aviv, "desde donde se puede ver sin ser visto". Lo hacen de noche. Lo hacen mientras, de tanto en tanto, el eco de una sirena antia�rea interrumpe la conversaci�n. Hablan y un extra�o silencio les consume. Al fondo, las vidas an�nimas, tranquilas y acristaladas del pueblo de Israel. De noche, en silencio. Naza, por cierto, es la palabra utilizada por el Estado israel� para --eufemismo por eufemismo-- denominar a "los da�os colaterales".Naza es una pel�cula en la que no se para de hablar y que, sin embargo, atesora toda su fuerza en cada uno de los diminutos silencios que esparce sobre la conciencia del espectador"Todo empez� cuando Rachel y yo vimos c�mo nuestro gobierno y la sociedad israel� en buena parte empezaban a hablar de la gente de Gaza con un lenguaje que afirmaba que all� no hab�a inocentes, que todos merec�an morir; un lenguaje genocida. Entendimos que era el momento de hacer algo", dice Yuval. Lo que se ve es el resultado de un trabajo de tres a�os desde 2023 a ahora mismo. Como los propios directores confiesan y as� lo hace expl�cito la pel�cula, la idea no es se�alar a nadie en concreto, sino a todos en general. Si No Other Land, m�s all� de los sufrimientos individuales, lo que hac�a era definir la manera precisa c�mo act�a un sistema para destruir viviendas y desplazar a la poblaci�n; aqu�, otro tanto. Pero desde el otro lado, desde el otro sistema. De noche, en silencio.Los testimonios describen de forma puntual, sin dramatismo y con un gr�fico improvisado sobre un bloc si es necesario, c�mo desde los ataques de Hamas del 7 de octubre cambi� todo. Entonces, la lejana posibilidad de ataques selectivos salt� ella misma por los aires. La orden era destruirlo todo. Se cuenta c�mo el sistema de Inteligencia Artificial Lavender ha sido adiestrado y as� es utilizado para fijar objetivos cuando las personas buscadas est�n en casa. Dos palabras cruzadas en cualquier conversaci�n intrascendente como "casa" y "pap�" bastan para determinar la diana. Uno recuerda que la bomba fue a caer cuando las hijas estaban solas en casa. El padre se dej� el tel�fono olvidado. Otro reconstruye como utiliz� las fotos almacenadas en el m�vil para decidir d�nde disparar el proyectil. "Era un selfi desde el balc�n de la casa", comenta. Otro m�s se felicita por lo �til que resulta para su trabajo escuchar en una conversaci�n ajena una frase tan corriente como "�D�nde est� pap�?"."Lo interesante es observar el control que Israel ejerce sobre los palestinos en general. Lleva muchos a�os haci�ndolo", dice Rachel. Y en efecto, como recuerda la propia pel�cula con las poqu�simas im�genes de archivo que se permite, el Estado Israel ha sido desde muy el principio el encargado de construir la red de tel�fonos y comunicaci�n de toda Palestina.Un soldado reconstruye como utiliz� las fotos almacenadas en el m�vil para decidir d�nde disparar el proyectil. "Era un selfi desde el balc�n de la casa", diceEn la segunda mitad de Naza, tras la catarata de revelaciones a cual m�s demoledora (tanto en sentido real como figurado), los entrevistados se enfrentan, cada uno a su modo, a sus demonios morales. Llam�moslo as�. Uno admite lo divertido que puede llegar a ser su trabajo y lo compara con jugar a un videojuego en una habitaci�n con aire acondicionado. Otro no reconoce m�s culpa que la de cualquier otro funcionario p�blico en su puesto de trabajo. Y el �ltimo lo desmonta todo. "Viaj� a Polonia para ver un campo de exterminio e intentar entender algo. Ahora lo comprendo", dice. La sola comparaci�n desnuda universos de culpa. En un momento dado, al fondo, se ve que la Cineteca israel� proyecta Shoah, la monumental obra maestra de Claude Lanzmann sobre el Holocausto. Y en medio, el silencio m�s profundo. Y la noche m�s oscura."Pensemos", dice Yuval, "en Netanyahu. Es un hombre que estudi� en Estados Unidos. All� se convirti� en una celebridad experto en terrorismo. Gran parte de su ret�rica se mantiene inalterada desde entonces hasta hoy". Hay un momento en la pel�cula en el que Netanyahu, a mediados de los 80, da su definici�n de terrorismo: el asesinato intencionado de civiles con fines pol�ticos. "La definici�n que dio Netanyahu entonces es la que �l mismo aplica ahora sobre Gaza", a�aden los directores.Imagen de Naza.Naza es una pel�cula en la no se para de hablar y que, sin embargo, atesora toda su fuerza en cada uno de los diminutos silencios que esparce por la noche de Tel-Aviv sobre la conciencia del espectador. Son apenas 80 minutos de revelaciones monumentales y tremendamente crueles y lo que cuenta, en verdad, es algo tan b�sico como lo inaceptable del asesinato; una certeza que nos incumbe y nos se�ala. "Por supuesto que el pueblo israel� sabe lo que est� pasando. Hasta cierto punto todo el mundo es consciente. Lo dicen las encuestas... Pero tal vez la pel�cula tambi�n hable de la actitud de Occidente en general a lo largo del siglo XX y frente al colonialismo. No es muy distinta a la de Israel ahora". Era eso. De noche, en silencio.