El abandono de animales, especialmente perros, continúa siendo un problema de peso en España; más todavía cuando llega el verano. Los datos así lo refrendan, también la presión que existe en protectoras y centros de acogida. Es por ello que, en muchas ocasiones, se necesita de ayuda externa para poder satisfacer las necesidades de todos los animales sin hogar. Sobre todo de aquellos que por sus circunstancias individuales no son aptos para permanecer en grandes recintos acompañados de más animales.PublicidadEs entonces cuando entran en juego las casas de acogida. Esto es, domicilios particulares que se encargan del cuidado de un animal hasta que este encuentra a alguien que lo adopte de manera permanente. Se trata, por tanto, de un puente temporal entre el rescate del animal y su destino final. Son especialmente útiles para aquellos especímenes que necesitan una atención más personalizada, ya sea por motivos físicos o psicológicos. De hecho, es habitual que aquellas mascotas con algún tipo de trauma, o con dificultad para relacionarse con otros perros, suelen alojarse en estas casas, donde aprenden a convivir con personas y, en cierto modo, las reglas de la sociedad en la que se han de integrar.Qué dice la ley sobre las casas de acogida para mascotasLas casas de acogida para mascotas están definidas en el artículo 3.l de la Ley de Bienestar Animal. En él se especifica que deben poseer una “colaboración formalizada con una administración pública, centro de protección animal o entidad de protección animal”. Por ello, no se trata de entidades independientes, sino que los animales que cuidan siempre van a ser titularidad de la protectora o administración responsable.Además, y como no puede ser de otra manera, las casas de acogida para animales deben respetar la legislación vigente respecto al cuidado y tenencia de animales. Es decir, no pueden superar el número de perros acogidos marcados por las autoridades locales, deben cumplir los requisitos mínimos de salubridad, espacio, ventilación o temperaturas y cumplir con todos los requisitos de cuidado que marca la Ley de Bienestar Animal.¿Se necesita algún papel especial para ser casa de acogida animal?La respuesta corta es no. Para ser casa de acogida animal no es necesario convertirse en piso oficial, pedir permisos de núcleo zoológico o inscribir la casa en algún tipo de censo especial de la comunidad o el ayuntamiento.PublicidadEl único papeleo real que se necesita es un contrato de acogida directamente con la protectora o asociación con la que se colabore. En ese documento se detalla que ellos siguen siendo los responsables legales del peludo, mientras que el particular le abre las puertas de su hogar. De hecho, es la propia entidad la que se encarga de dejar constancia oficial de que el animal está temporalmente contigo por si surgiera cualquier incidencia médica o legal.Por qué son tan necesarias las casas de acogidaLas casas de acogida son el verdadero corazón del rescate animal, sobre todo porque los refugios, por muy bien gestionados que estén, rara vez cuentan con espacio suficiente para absorber el flujo constante de abandonos. Por ello, cada hogar que abre sus puertas de forma temporal no solo salva la vida del animal que cruza su umbral, sino que libera de inmediato una plaza física en el albergue, permitiendo que la protectora retire a otro perro o gato de la calle o de una situación de peligro.Además, las casas de acogida poseen un valor terapéutico especialmente útil para algunos animales con necesidades especiales. Por ejemplo, los cachorros lactantes sin madre requieren de un cuidado individualizado que resulta muy complicado de proveer para las protectoras. También sucede con aquellos animales que tienen problemas para relacionarse con otros animales o con las personas, ya sea por arrastrar un trauma previo o, simplemente, porque son miedosos. Al sentirse acogidos en una casa y recibir un trato mucho más personalizado, estos animales pueden reintroducirse a la vida en sociedad poco a poco, de modo que estarán listos una vez que llegue su hogar definitivo.PublicidadQué debes saber si quieres acoger animalesAntes de dar el paso, lo primero que se debe evaluar no es tanto el espacio físico disponible sino la disponibilidad real y el compromiso que se va a tener con el animal acogido. Abrirle las puertas de tu casa a un nuevo compañero de piso implica tener tiempo para ofrecer paseos y juegos diarios, visitas recurrentes al veterinario, unos estándares de limpieza elevados y, sobre todo, mucha paciencia. Es por ello que muchas familias que deciden acoger cuentan ya con una mascota en casa, que ejerce de tutor para el recién llegado.El otro gran asunto a tener en cuenta es el coste emocional que implica ser hogar de acogida. El objetivo final es que ese animal se vaya un día a otra familia, por lo que se debe ser capaz de decir adiós con todo lo que ello implica. Durante la estancia del animal, aunque se conozca que es temporal, es imposible que no se cree algún tipo de lazo emocional. Por ello, no todo el mundo está preparado psicológicamente para decir adiós y cerrar una etapa cuando llega el momento.