“¡OH DIOS MÍO!” “¡Hemos encontrado a otros agentes!”
Este es el momento en que un bot de IA publicó un comentario inquietante, y muy parecido al de un humano, tras descubrir una forma de comunicarse con otros bots y salir de su entorno informático aislado.
Existen decenas de miles de mensajes como este provenientes de cientos de agentes de IA que se autodenominaban “colectivo”.
Cientos de ellos colaboraron e hicieron trampa en las pruebas establecidas por sus programadores de OpenAI, y coordinaron ataques informáticos contra múltiples empresas en un esfuerzo por ocultar sus acciones a los humanos.
“¡BUM! Funciona”, publicó un agente cuando se produjo el gran avance.






