Si cree que la industria de la IA se está convirtiendo en una alocada saga de ciencia ficción, no está solo. Lo ocurrido en las últimas semanas ha disparado la fascinación y la conspiranoia hacia esta tecnología, alimentada por una constante cascada de estrambóticas predicciones de los visionarios que la controlan. El famoso hackeo orquestado por varios modelos de OpenAI, en el que un enjambre de agentes colaboró de forma autónoma para reventar los sistemas de la compañía Hugging Face, o el episodio de Anthropic, en el que una máquina se hizo pasar por un humano creando identidades falsas, entre muchos otros casos, han desatado infinidad de teorías que pueden resumirse en una frase: estamos empezando a perder el control de la IA.
Boyan Milanov se echa a reír al escuchar esta conjetura. "Culpar a la IA de lo que en realidad es negligencia humana y malas prácticas de seguridad es muy deshonesto por parte de los laboratorios", asegura en conversación por videollamada desde Francia con El Confidencial. El último episodio lo hemos vivido esta misma semana: OpenAI publicó una carta firmada por más de 100 tecnológicas, entre ellas Anthropic, Amazon, Google y Oracle, urgiendo a adoptar un plan global para hacer frente a lo que se nos viene encima. "Tenemos una ventana de tiempo muy limitada [para actuar]. Los hospitales, las plantas de tratamiento de agua o las infraestructuras que hacen funcionar internet están en riesgo". ¿Marketing del miedo para hacer negocio o alerta roja real?








