Actualizado Jueves,

septiembre

08:08El fundador de Li Auto lo compara con el smartphone de Apple. Desde su dise�o futurista hasta un interior que parece el de un jet privado, el monovolumen chino quiere desafiar a las marcas m�s prestigiosasLos directivos de los fabricantes de autom�viles chinos no son nuevos en declaraciones llamativas -v�ase el caso de Stella Li, de BYD, a prop�sito del Ferrari Luce- y, en parte por una confianza ciega en su propia superioridad tecnol�gica y, en parte, por el estilo de comunicaci�n contempor�neo que privilegia los grandes titulares, Li Xiang, fundador y consejero delegado de Li Auto, ha dado su opini�n. Al presentar la nueva generaci�n del Mega, el gran monovolumen el�ctrico de la marca de Pek�n, el directivo compar� el modelo con el iPhone de 2007, sosteniendo que el mercado de los MPV (veh�culos multiusos) se encuentra hoy en el mismo punto en el que estaba la telefon�a m�vil antes de la revoluci�n de Apple. Una afirmaci�n que refleja bien las ambiciones de un fabricante decidido a redefinir un segmento considerado a menudo tradicional y poco emocionante.La teor�a del iPhone aplicada a los cochesSeg�n Li Xiang, los monovol�menes actuales se parecen a los tel�fonos m�viles de la �poca de Nokia: pr�cticos, funcionales y extendidos, pero incapaces de ofrecer una experiencia realmente innovadora. Para las nuevas generaciones, acostumbradas a los smartphones, probablemente esta declaraci�n sonar� cr�ptica, pero quienes tienen al menos unos cuarenta a�os saben perfectamente de qu� est� hablando. La nueva generaci�n del Li Mega, un monovolumen el�ctrico chino de 5,35 metros de longitud y con capacidad para hasta 7 personas, deber�a representar, en cambio, un punto de inflexi�n, igual que hizo el primer iPhone hace casi veinte a�os. Una visi�n que pretende transformar la propia percepci�n de los MPV, convirti�ndolos en objetos tecnol�gicos deseables, adem�s de herramientas para la movilidad familiar.Una segunda generaci�n profundamente evolucionadaEntre las novedades m�s importantes del nuevo Mega figuran las ruedas traseras direccionales, las suspensiones activas de �ltima generaci�n y un sistema de sensores especialmente sofisticado, con nada menos que cuatro LiDAR dedicados a la conducci�n asistida. Li Auto asegura haber trabajado sobre todo en el confort, la maniobrabilidad y las tecnolog�as a bordo, aspectos fundamentales para conquistar a una clientela cada vez m�s exigente. El dise�o, en cambio, permanece sin cambios: muy personal y caracterizado por un frontal muy inclinado y una l�nea lateral que recuerda a los "trenes bala" japoneses, concebidos para garantizar una eficiencia aerodin�mica in�dita en esta categor�a de veh�culos.Lujo y tecnolog�aDetr�s del lanzamiento del nuevo Mega tambi�n se esconde un desaf�o industrial. La primera generaci�n no alcanz� los resultados comerciales esperados y el fabricante chino atraviesa una etapa compleja, marcada por una competencia cada vez m�s agresiva en el mercado nacional, que ya se encuentra afectado por un desplome generalizado de las ventas. La renovaci�n del Mega representa, por tanto, un paso estrat�gico para relanzar la imagen de la marca y reforzar su presencia en el segmento premium. Las armas con las que el gran monovolumen -impulsado por una bater�a de 102,7 kWh que proporciona una autonom�a de 710 km- quiere imponerse en el mercado son esencialmente las del confort de alt�simo nivel, con un habit�culo modular equipado con asientos reclinables, el�ctricos, ventilados y con funci�n de masaje, adem�s de grandes pantallas t�ctiles y una infinidad de compartimentos, algunos de ellos refrigerados.Ambiciones internacionalesLa ambici�n de Li Auto no se limita al mercado nacional. La marca ya ha anunciado planes de expansi�n internacional y el Mega podr�a convertirse en uno de los modelos emblem�ticos de la nueva ofensiva china hacia Europa, Oriente Medio y Asia-Pac�fico. Si la comparaci�n con el iPhone resulta acertada, solo lo dir� el mercado, pero lo que est� claro es que el nuevo Li Mega representa uno de los intentos m�s originales de reinterpretar el monovolumen en el siglo XXI. En una �poca en la que casi todos los fabricantes persiguen la f�rmula del SUV, ver a una marca invertir con tanta convicci�n en este tipo de veh�culos, tratando de competir con un modelo como el renovado Clase V de Mercedes, aut�ntico dominador del mercado, ya constituye, por s� mismo, una peque�a revoluci�n.