Javier Herrero |

Madrid (EFE).- La temporada estival de festivales de 2026 cierra en unos días con citas como Jardín de las Delicias en Madrid, con eventos que han seguido fuertes, especialmente los ciclos de conciertos, pero también con muchas cancelaciones, «en una clara tendencia a la baja, principalmente por exceso de oferta».

Pascual Egea, presidente de la Asociación de Promotores Musicales (APM), la mayoritaria del sector en España, así lo ve en una primera valoración a EFE tras haber vivido en estos meses el final incluso de marcas que parecían consolidadas como Bigsound de Torrevieja o las siete convocatorias por el país del Reggaeton Beach Festival (RBF).

«Es parte de la evolución del mercado, todo se sigue poniendo en su sitio. Creo que hay demasiados festivales que salen de debajo de las piedras porque se piensa que es fácil montarlo y que da dinero, lo cual no es verdad. Se repiten programaciones y la gente selecciona», advierte, al destacar la importancia de los cabezas de cartel.

Con una oferta fuerte con Foo Fighters, Nick Cave, Jennie, Florence + The Machine, Lorde o Zara Larsson, es lo que ha sucedido con Mad Cool, que ha recibido a unas 215.000 personas en cuatro jornadas, una más que en 2025 y un dato mucho mejor que sus 150.000 asistentes.