Tras su manto de neblinasJavier Gerardo Milei sigue con su hiperactividad, luego de los 45 días en que no pisó la Casa Rosada. Ahora, cita a su Gabinete semanalmente, encabeza reuniones con empresarios -y hasta con la perra Hela, retirada de la Policía Federal- pero delega el armado político en su hermana.Karina Elizabeth Milei reunió a la Mesa Política este martes, donde se invitó a los ministros Pablo Quirno y Carlos Presti: el canciller y el ministro de Defensa tuvieron su momento en la mesa donde se determinan las directrices políticas libertarias aupados en el tema Malvinas, que inauguró una luna de miel política de la que aún disfruta la administración nacional. La charla en la que escoltó a la Hermanísima el jefe de Gabinete, Diego Santilli, determinó los próximos movimientos de los ministros invitados, quienes empezarán con una visita conjunta a la provincia de Tierra del Fuego, donde se deberá desarrollar la base naval integrada. La idea de que vayan juntos Quirno y Presti es para mostrar que la ofensiva del Gobierno de Milei con el tema Malvinas es claramente diplomática y sin ninguna connotación militar o belicista. Será clave para que no queden dudas de ese mensaje en que mariden los elegantes trajes importados del ministro de Relaciones Exteriores con el uniforme militar que siempre reviste Carlos Presti.Ese eje fue consensuado también en el esquema de poder actual: Santiago Caputo maneja la narrativa y Karina Milei tiene en sus manos la jefatura del Gobierno. El Mago y el Jefe, con roles claros y orientados a conseguir la reelección del economista anarco libertario. Para alcanzar esta paz (¿solo momentánea?) en lo más alto del poder fue clave que la idea de subirse a la bandera de Malvinas haya resultado exitosa y siga dándole réditos, como había augurado el asesor presidencial ante el Presidente y su hermana.De todos modos, en el Gobierno son conscientes de que el efecto malvinero tiene un techo y lo que sigue es buscar consensos para eliminar las PASO: las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias es una necesidad para el peronismo más allá de que varios libertarios creen que ellos también deberían dar PASO en muchos distritos y contener así, a las múltiples variables cercanas a las ideas libertarias que han proliferado en estos dos años y medio de gestión mileista. Ni de aquellos horizontes nuestra enseña han de arrancar. pues su blanco está en los montes y en su azul se tiñe el mar...Olfato peronistaEn el peronismo hay un entusiasmo que seis meses atrás no se veía: en el arranque del año, los principales actores de la principal fuerza opositora no veían más que la reelección de Javier Milei y hoy, la gran mayoría de sus miembros cree que el año que viene, el actual Presidente no tiene chance de imponerse en un balotaje. Todos los análisis están referidos a la situación económica, la que tanto intendentes como legisladores y gobernadores de todo el país ven como muy negativa y determinando mucho enojo en los sectores sociales bajos y medios con la figura de Milei.Por eso, los pasillos peronistas han comenzado a poblarse. Este martes, en la presentación del libro de la periodista Candelaria de la Sota sobre su padre, el ex mandatario cordobés José Manuel de la Sota, se vio juntos a dirigentes como el senador y ex gobernador santiagueño Gerardo Zamora de mucha charla con Sergio Tomás Massa. En la fila de atrás, estaban los diputados nacionales Guillermo Michel y Victoria Tolosa Paz. En el Hotel Savoy también estuvo el empresario Jorge Brito, quien sigue oteando el escenario político de cara al 2027.Por la noche, el propio Massa fue anfitrión de un encuentro con "La Liga" de intendentes, un nucleamiento de alcaldes bonaerenses que no quieren quedar atrapados por la pelea entre la familia Kirchner y Axel Kicillof. Luego de ver al gobernador bonaerense, a Máximo Kirchner y al senador José Mayans, los jefes comunales fueron hasta San Fernando para conversar con Massa.Con asado de plato principal y helado de postre, estuvieron Federico Otermín, Federico Achaval, Mariel Fernández y Gastón Granados, quienes encabezaron el lote de caciques distritales, quienes pidieron al titular del Frente Renovador su compromiso público para que se mantengan las PASO a nivel nacional. Y también que se sume a avalar la reelección de los intendentes donde el massismo no acompaña el reclamo.En el Club de la Marina se habló del endeudamiento de las familias y de las situaciones que viven los intendentes día a día, de las obras de infraestructura (como el Camino Perón o la Ruta 6) y de la situación fiscal, microeconómica y macroeconómica. Pero la clave estuvo en cómo conseguir un marco de unidad, de competencia interna a través de las Primarias y de que todos puedan competir y no haya "Dedazo" para definir al futuro candidato a Presidente y a Gobernador bonaerense. Digamos, o sea...Norte y SurMientras todo esto sucedía, también este martes en el MALBA hubo mucha rosca entre varios gobernadores que se dieron cita para el ciclo "Democracia y Desarrollo" organizado por el Grupo Clarín. Los cinco caciques provinciales presentes llamaron la atención de empresarios, dirigentes, relacionistas, economistas y asistentes que querían escuchar a los distintos expositores de esta fecha del ciclo, donde el tema central fue Infraestructura y la presencia esperada -además de los gobernadores- era la de Diego Santilli, el jefe de Gabinete de los hermanos Milei.Cada gobernador tenía su atracción: el de Neuquén, Rolando Figueroa, se llevaba los flashes por la atracción que hoy es Vaca Muerta: "Es un emir más que un gobernador", se reía uno de sus pares, que escuchaba atentamente como "El Rolo" explicaba cómo se dividían las ganancias entre Estado nacional y provincias del barril del petróleo.El correntino Juan Pablo Valdés era una figura nueva entre los influyentes asistentes al MALBA pues sucedió hace poco a su hermano Gustavo. Y sorprendió por su explicación de cómo Corrientes era clave para el movimiento del litio de Jujuy, donde manda un correligionario suyo, el sansalvadoreño Carlos Sadir.El chubutense Ignacio Torres respondía a quiénes le preguntaban por "el barril del petróleo que vuela", con foco en la aún irresuelta situación del estrecho de Ormuz y la pelea Trump-Irán.El locuaz Gustavo Sáenz no se amilanaba ante los mandatarios petroleros y hablaba del litio y de la minería pero sin dejar de poner sobre la mesa el tema de la Coparticipación, que desvela a todos estos mandatarios.Ante eso, el mendocino Alfredo Cornejo, conocido por sus conocimientos e interés por la economía, señalaba que él creía que en el Congreso era necesaria solamente "mayoría simple" para cambiar los números de la Coparticipación, que son los vigentes desde el año 1994.Cuando se juntaron los cinco mandatarios antes de subir al escenario, seguramente le zumbaron los oídos a Luis "Toto" Caputo, el celoso cuidador de los pesos y dólares de la administración Milei. El dinero no es todo, pero cómo ayuda...