“¿Che, Santiago no viene hoy?”, pregunta con ironía un funcionario. La llamativa ausencia del principal asesor de Javier Milei, Santiago Caputo, fue uno de los puntos salientes de la última reunión de la mesa política del Gobierno, el martes 12. Compitió con el retiro antes de tiempo de Patricia Bullrich, en un cónclave liderado en los papeles por el aún jefe de Gabinete, Manuel Adorni, ya que la presencia de la hermanísima Karina otorgaba un baño de realidad respecto a quién estaba al mando. La escena forma parte de una película oficial en continuado de intrigas, desconfianzas, pujas e incomodidades. Con Adorni como epicentro, cierto, aunque con un escenario de fondo convulsionado por la eterna interna entre Karina Milei y Caputo. Primera aclaración: esa disputa ya tiene una vencedora, la hermanísima, que sin prisa pero sin pausa avanzó desde el triunfo electoral de octubre pasado sobre los territorios que antaño dominaba el ex asesorísimo sin discusión.
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Esta semana, la secretaria General de la Presidencia volvió a dar otra señal de progreso espacial. Su alfil bonaerense y presidente de LLA provincial, el diputado Sebastián Pareja, quedó al frente de la bicameral que controla las actividades de inteligencia. El karinismo controlará a la SIDE caputista. La decisión tomó de sorpresa a casi nadie, salvo al jefe del bloque PRO, Cristian Ritondo, al que Caputo y Martín Menem –el karinista que preside la Cámara de Diputados– le habían prometido ese lugar. Con amargura, Ritondo debió tomar nota una vez más de la deslealtad libertaria, una sensación que se ha convertido en moneda corriente para los vapuleados aliados amarillos. De asesor en las sombras a operador visible: el ascenso de Santiago Caputo en el universo Milei Así como pegó el faltazo en la mesa política del martes, Caputo tampoco estuvo en la entronización de Pareja del miércoles. Estaba en Washington. De manera reservada, el asesor se había trasladado una vez más a la capital norteamericana para tener varios encuentros con diferentes autoridades de ese país. Una renovada versión de diplomacia paralela a los carriles diplomáticos. De acuerdo al caputismo, los contactos del asesor fueron los que permitieron la cumbre de Milei con Donald Trump de octubre pasado en la Casa Blanca. Otras fuentes oficiales le bajan el tono a semejante protagonismo. Sí es verdad que Caputo trabó un vínculo cercano con Barry Bennet, consultor cercano al trumpismo y socio de Leonardo Scatturice, empresario allegado al asesor presidencial, de llamativa expansión reciente mediante las adquisiciones de Flybondi y Oca. Bennet se lleva su tajada también: tiene un contrato de asesoramiento vía SIDE por unos USD 10.000 mensuales. Con los servicios de Bennet, Scatturice y el embajador argentino en EE.UU., Alec Oxenford, Caputo y su colaborador Manuel Vidal estuvieron en el Departamento de Estado, en un acto donde la cancillería norteamericana y la Washington Foreign Law Society distinguieron a nuestro país por su aporte al derecho internacional. El seguidismo mileísta con Trump tiene estas ventajas. Cerca de Caputo se insistió en que el asesor fue convocado por el Departamento de Estado. Otras fuentes descreen del convite. También desde el caputismo se hizo trascender la preocupación estadounidense por la situación política argentina y por los intereses de China. Con idas y vueltas, se buscó instalar que se le planteó a Caputo el interrogante de por qué los Milei seguían sosteniendo a Adorni, pese al impacto negativo que tiene en el Gobierno. Y si esa permanencia ponía en riesgo las chances electorales presidenciales para conseguir la reelección el año próximo. ¿Será cierto o humo del asesor para pasarle la factura a la hermanísima? También surgieron versiones sobre cuestionamientos a la base china en la Patagonia. Y, sobre todo, a la posibilidad de que alguna compañía de ese país esté detrás de los consorcios que compiten en la licitación de la Hidrovía. Antes de que este martes se abran los sobres con las ofertas económicas, empresas belgas lideran los dos grupos en carrera: Jan de Nul (con una firma argentina de la familia Román) y DEME, asociada a tres compañías norteamericanas. ¿Preocupación auténtica por el fantasma China o el clásico lobby por capitales estadounidenses? Este viernes se conoció un nuevo informe de la fiscalía anticorrupción en el que se señalan irregularidades del proceso licitatorio. Día 887: Caputo y el reemplazo de Milei Dentro del Gobierno está extendida la sensación de que Santiago Caputo tiene cierta sensibilidad especial para los negocios, cuando hay algún tipo de intervención del Estado. De hecho, el estratega violeta tiene una injerencia directa en muchas de las privatizaciones y concesiones estatales. En los alrededores de la hermanísima se siguen muy de cerca las recientes adjudicaciones energéticas para la familia Neuss, neófita en el rubro. De la misma forma, en el karinismo se observó con recelo la difusión del informe oficial que detectó que Andis pagaba sobreprecios de hasta el 4.000% en insumos para discapacitados. La auditoría estuvo a cargo del Ministerio de Salud del caputista Mario Lugones. Cómo olvidar los audios del procesado Diego Spagnuolo sobre las presuntas coimas para la hermanísima.La causa Andis y la del patrimonio de Adorni están en el juzgado de Ariel Lijo, el magistrado que Caputo impulsó en vano a la Corte Suprema. El caputismo instaló que la aceleración en esos procesos son un vuelto por la designación de Juan Mahiques en el Ministerio de Justicia. ¿Alcanzará para calmarlo a Lijo el envío al Senado del pliego para ascender a juez de su ex secretario Rodríguez Ponte? Parece poco. Ciertos contactos de Caputo en la justicia, en EE.UU. y en el ancho mundo de los negocios, el control de la SIDE y el poder de daño con el que amaga (y a veces ejecuta) acaso exhiban por qué todavía resiste. Tampoco hay que olvidar el manejo administrativo de la Fundación Faro, en manos del hermano del asesor, Francisco Caputo, y donde se armó una vasta red de millonarias donaciones a la causa violeta, seguramente pensando en el bien de la patria. Todo ello no evita los embates de Karina Milei, que va por todo. Hasta por la batalla digital, donde intentan desplazar a las ya enclenques Fuerzas del Cielo. ¿Nuevo gesto piadoso del Presidente, al visitar el programa de Daniel Parisini (a) GordoDan? Por suerte para el estratega, la camarita que colocó Casa Militar en la entrada de su oficina, para saber quién entraba y salía, fue retirada ante la queja. Huellas de una batalla sin fin. Según la teoría política clásica, el caputismo tendría nulas chances de sobrevivir en esa guerra con el karinismo. Sin embargo, la continuidad de Adorni desnuda una vez más los límites de esa lógica tradicional. En el mileísmo cualquier cosa es posible.














