NoticiaLa propuesta fue presentada ante el Concejo por Juan David Quintero, quien planteó una estrategia con responsables y consecuencias económicas.Bogotá busca ponerle fin al ‘cablerío’ que invade postes y fachadas de la ciudad. Foto: @mauriciomorenofoto / MAURICIO MORENO. EL TIEMPOPERIODISTA09.09.2026 12:01 Actualizado: 09.09.2026 12:01
Bogotá podría iniciar un proceso progresivo para desmontar la gran cantidad de cables que permanecen instalados en postes y fachadas y que, en muchos casos, ya no prestan ningún servicio. La propuesta fue presentada por el concejal de Bogotá, Juan David Quintero, quien advirtió que alrededor del 70 % del cableado instalado en los postes de la ciudad estaría en desuso.Según Quintero, esta situación no solo afecta el paisaje urbano, sino que también genera contaminación visual y puede representar riesgos para los ciudadanos. Por eso, plantea establecer una estrategia con responsables, plazos definidos y consecuencias económicas para las empresas o entidades que no cumplan con el retiro de la infraestructura abandonada.Según Quintero, esta situación no solo afecta el paisaje urbano. Foto:@mauriciomorenofoto / MAURICIO MORENO. EL TIEMPOTres pasos para acabar con los cables en el espacio públicoLa iniciativa propone una estrategia dividida en tres etapas:Identificar y retirar los cables que ya no están en funcionamiento. Avanzar progresivamente en el soterramiento de las redes que actualmente prestan servicio.Impedir que el problema vuelva a crecer al implementarse la instalación subterránea de las nuevas redes.Una vez retirado el cableado abandonado, Bogotá avanzaría en el traslado de las redes activas a infraestructura subterránea, con el objetivo de reducir paulatinamente la presencia de cables aéreos en el espacio público. LEA TAMBIÉN La propuesta también establece que los nuevos cables, ampliaciones, reposiciones o reubicaciones deberán instalarse mediante infraestructura subterránea, excepto cuando exista una imposibilidad técnica, ambiental, urbanística o de seguridad que esté debidamente justificada y autorizada.“Bogotá está llena de cables que ya no sirven. Primero tenemos que retirar lo que está abandonado, después llevar progresivamente bajo tierra lo que sí funciona y, hacia adelante, evitar que sigamos llenando los postes de cables nuevos”, señaló Quintero.Una vez retirado el cableado abandonado, Bogotá avanzaría en el traslado de las redes activas. Foto:@mauriciomorenofoto / MAURICIO MORENO. EL TIEMPOEmpresas tendrían un año para presentar planes de retiroLa proposición establece que cada empresa o entidad responsable deberá identificar los cables y demás elementos de su propiedad que se encuentren en desuso, precisar su ubicación y presentar un plan para retirarlos.Los planes deberán comenzar a ejecutarse, como máximo, durante el primer año de vigencia del acuerdo normativo y estarán sujetos al seguimiento de la Administración Distrital.Uno de los puntos centrales de la propuesta es que, si una empresa o entidad responsable no cumple con el retiro del cableado abandonado, el Distrito pueda realizar directamente la intervención y posteriormente cobrarle al responsable los costos del retiro. LEA TAMBIÉN Quintero enfatizó que la medida no busca crear un nuevo impuesto, sino garantizar que el costo de retirar infraestructura abandonada sea asumido por quien tiene la responsabilidad sobre ella.“No estamos proponiendo otro impuesto. Estamos diciendo algo muy sencillo: si una empresa deja cables abandonados en el espacio público y no los retira, el Distrito no tiene por qué pagar con recursos públicos una obligación que le corresponde a quien instaló o utilizó esa infraestructura”, explicó.De esta manera, cuando exista un responsable identificado, los recursos públicos de Bogotá no tendrían que asumir el costo de desmontar infraestructura que ya no presta ningún servicio.Quintero enfatizó que la medida no busca crear un nuevo impuesto. Foto:@mauriciomorenofoto / MAURICIO MORENO. EL TIEMPOUna política permanente para el espacio públicoLa iniciativa busca que la ciudad establezca una política permanente para identificar y retirar las redes que hayan dejado de cumplir una función, reducir progresivamente el cableado aéreo que continúa activo y evitar nuevas instalaciones de este tipo.“Los postes de Bogotá no pueden seguir utilizándose como un depósito de cables. Si un cable funciona, debe existir un responsable; si ya no funciona, debe retirarse. Y si una empresa no lo hace, debe pagarle al Distrito lo que cueste quitarlo”, concluyó Quintero.La propuesta abre así el debate sobre el futuro del cableado aéreo en Bogotá y plantea avanzar hacia una ciudad con menos contaminación visual, mayor seguridad en el espacio público y una infraestructura de telecomunicaciones progresivamente subterránea.Laura Daniela Alarcón VargasREDACCIÓN BOGOTÁ Sigue toda la información de Bogotá en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.






