Noticia Exclusivo suscriptores El Distrito ha estudiado el tema para definir las condiciones de un ‘peaje urbano’. Históricamente, el proyecto ha enfrentado dura oposición.Conductores atrapados en los trancones de Bogotá Foto: Archivo EL TIEMPO.30.05.2026 22:10 Actualizado: 30.05.2026 22:10
En medio de una Bogotá atravesada por los trancones y con tiempos de desplazamiento cada vez más altos, distintas alternativas aparecen para aliviar la congestión vehicular. Una de ellas es el cobro por congestión, polémica para algunos, aplaudida por otros y muy debatida en el Concejo de la ciudad. LEA TAMBIÉN La estrategia consiste en que los conductores paguen un monto por la posibilidad de circular en algunas de las zonas más trancadas de la ciudad. Hace por lo menos 15 años se ha planteado que los conductores bogotanos paguen una tarifa si quieren circular por algunas avenidas congestionadas; algo así como un peaje dentro del perímetro urbano.Aunque la medida siempre se ha hundido cada que pasa por el tablero del Concejo, la administración actual no la deja morir y actualmente adelanta un estudio técnico para definir cuáles serían las vías en las que se cobraría, los precios, los horarios y los demás alcances de la medida. Esto, obedeciendo al artículo que fue aprobado tras varios debates en el plan distrital de desarrollo, el cual ordenaba “realizar un estudio sobre la implementación de cobros por uso de áreas de alta congestión y/o de alta contaminación en la ciudad”.Trancones en la 68. Foto:MAURICIO MORENO / EL TIEMPOPara expertos, Nueva York sería un ejemplo que jugaría a favor de Bogotá y podría darle un impulso a que esta medida salga a flote. Más de 17 años duró el debate en la Capital del Mundo, hasta que a comienzos de 2025 se aprobó en parte de Manhattan, uno de los nodos más congestionados de dicha ciudad y hasta del mundo.En su primer año de operación, el peaje desincentivó a los conductores de querer transitar por las vías restringidas. Según la Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA), cada día ingresaron 71.500 vehículos menos, lo cual representó más de 23 millones de carros menos en un año y una reducción del tráfico del 11 por ciento.Cobro por congestión en Nueva York Foto:X @barstoolsportsLa consecuencia directa fue una velocidad de circulación significativamente mayor entre los buses del transporte público, convirtiéndose en una opción más efectiva para movilizarse en las zonas álgidas de Manhattan. Además, el recaudo por los peajes, estimado en más de 500 millones de dólares anuales, va directamente al mejoramiento de buses urbanos, vagones del metro y demás infraestructura del sistema.No obstante esa evidencia y la de otras ciudades en el mundo, como Singapur, Durham, Londres, Valletta, Estocolmo, Oslo, Milán y otras, en Bogotá la idea sigue sin convencer.Artículo de cobro por congestión. Foto:Archivo particularCuando fue alcalde, Gustavo Petro sugirió poner los cobros por congestión en las zonas más críticas de la ciudad para vehículos particulares por horas. El Concejo en ese momento le tumbó la idea.La oposiciónDurante los mandatos de Enrique Peñalosa y luego de Claudia López, la idea se incluyó dentro del plan de desarrollo y fue eliminada por los concejales. En la administración Galán fue aprobado el artículo y se está desarrollando el estudio, pero ya hay fuerte oposición en el concejo de parte de algunos cabildantes como Julián Forero, ‘Fuchi’. El representante de los motociclistas señala que el cobro consiste en “cobrar por meterse en el trancón”. “Las vías de Bogotá están colapsadas y no me parece justo”, agregó el concejal.En otros momentos, representantes como Diana Diago, del Centro Democrático, afirmaron no estar de acuerdo “con medidas que afecten el bolsillo de los bogotanos. No se puede seguir trasladando la falta de previsión y mala gestión de los gobiernos a la ciudadanía. Tampoco se puede seguir persiguiendo el uso del carro particular en Bogotá, sobre todo cuando hay un pésimo servicio de transporte masivo”.Trancones en Bogotá por obras. Foto:NESTOR GÓMEZLa medida que hoy hace esas veces es el pico y placa solidario, que tiene como propósito frenar el crecimiento del parque automotor y generar recursos adicionales para financiar el SITP. Nicolás Correal, subsecretario de Política para la Movilidad, reconoció en entrevista con EL TIEMPO que la ciudad tiene un problema de congestión vehicular, pero el pico y placa solidario es una forma de retribuirle a Bogotá ese tráfico que generan los particulares.“Cuando un carro tiene restricción y sale a la calle, está incrementando los niveles de congestión vehicular en la ciudad. Para nadie es un secreto que tenemos un nivel de tráfico alto, y por eso el pico y placa solidario hace que el impacto que se genera se devuelva a la sociedad a través del pago”, sentenció Correal.Movilidad y trancones en Bogotá. Foto:Milton Díaz. EL TIEMPOPero, para expertos, esta es una medida que debe pasar “al siguiente nivel” y se debería comenzar a hablar del cobro por congestión. “El sentido de pico y placa solidario va en la dirección correcta de la gestión económica de la demanda: el que congestiona paga. Pero es necesario llevarlo al siguiente nivel. Crear una zona de alivio de la congestión donde todos los que circulen pagan, incluso eléctricos e híbridos”, aseveró Darío Hidalgo, experto en movilidad y profesor de Transporte y Logística de la Pontificia Universidad Javeriana.En la misma medida, el subsecretario apuntó que estas estrategias son “justas y proporcionales”. “El vehículo particular es el menos eficiente en materia de espacio, porque ocupa una porción importante de las calles, pero solo va una persona, en comparación con un bus que puede llevar hasta 250 personas. Esa congestión que genera por ocupar espacio es compensada aportando al déficit del transporte público”, añadió.Trancones en la Avenida 68. Foto:MAURICIO MORENO EL TIEMPOSegún la Secretaría de Movilidad, cada día circulan unos 30.000 vehículos con el permiso del pico y placa solidario, es decir, 30.000 carros que deberían quedarse en su casa. Esto, según los cálculos de la entidad, representa entre un 3,5 y un 4 por ciento de todos los vehículos que se mueven a diario en Bogotá. Por esta razón, académicos insisten en que para mejorar las condiciones de movilidad se debe transformar la estrategia y tomar la iniciativa del cobro por congestión.“El pico y placa es una medida odiosa y anacrónica. Debe evolucionar a un verdadero cobro por congestión. El pico y placa solidario es una manera intermedia de tener ese mecanismo: quien desea viajar en zonas y tiempos restringidos paga por realizar ese viaje, cubriendo parcialmente los impactos generados como congestión, contaminación, siniestralidad o ruido. Antes de la medida, las personas compraban un segundo vehículo o compraban un vehículo exento. Ahora, algunos siguen comprando vehículos exentos híbridos y eléctricos”, sostuvo el docente de la Universidad Javeriana.Así se ven los trancones en las calles de Bogotá. Foto:Mauricio Moreno. EL TIEMPONo obstante, la difícil discusión de este tema tendría que ver directamente con los tomadores de decisiones que “se sienten directamente afectados por los cobros”. “Los funcionarios de alto nivel, los concejales y los líderes de opinión de la ciudad son los que salen afectados porque son los que se mueven en carro, e incluso los académicos. Lo ven de entrada como algo negativo porque dicen ‘yo soy el que pago y soy el que debo tomar la decisión’ y ahí es donde empieza el rechazo”, afirmó el experto.Pero la estrategia también tendría otros dos obstáculos: la calidad del servicio de transporte público, que sería el medio al que deberían migrar si una medida de este tipo se llega a aprobar, y los más de 1.000 frentes de obra que actualmente hay en la ciudad por cuenta del desarrollo de grandes proyectos de infraestructura.Resta ver qué futuro tiene el proyecto de cara a los últimos 18 meses de la administración actual y si el estudio logra determinar en qué vías de la ciudad y bajo qué condiciones se podría aplicar la medida.NICOLÁS DÍAZ MALPICARedacción Bogotá Sigue toda la información de Bogotá en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.












