NoticiaEl Centro Médico de la Universidad de Ámsterdam participó en el estudio que la revista científica 'Nature Communications' acaba de publicar. Foto: El estudio avanzó en datos sobre la menopausia que poco se han abordado. ue p09.09.2026 08:14 Actualizado: 09.09.2026 08:19
La ciencia ha documentado cómo cambia el cerebro femenino durante la pubertad y el embarazo, pero la menopausia había quedado casi fuera del radar de la neurociencia. Un estudio publicado esta semana en la revista científica Nature Communications, liderado por el Centro Médico de la Universidad Ámsterdam e investigadores de las universidades de Leiden y Erasmus de Róterdam, comparó por primera vez las tres transiciones hormonales con los mismos métodos de análisis. El resultado desafía la idea de que todas ellas afectan al cerebro de forma parecida.La investigación siguió a 1.095 mujeres con resonancias magnéticas tomadas en dos momentos distintos, además de grupos de control que no pasaron por esas transiciones durante el periodo de seguimiento. Del total, 34 participantes tuvieron su primera menstruación durante el estudio, 70 atravesaron un primer o segundo embarazo y 120 pasaron de la premenopausia a la posmenopausia. Se vio que la pubertad y embarazo reducen el volumen del cerebro en zonas parecidas, ligadas a funciones mentales complejas como planear o decidir. Pero no son iguales: en la mayoría de las regiones, cada etapa cambia el cerebro a su manera.Lo más llamativo es la menopausia: al contrario de lo esperado, no trajo pérdida de volumen cerebral, mientras que las mujeres que solo envejecieron sin pasar por ese cambio sí la tuvieron. Los autores creen que la menopausia podría frenar temporalmente esa pérdida, aunque advierten que es solo una hipótesis inicial.El dato tiene un valor que va más allá de la curiosidad científica: durante mucho tiempo se ha asumido que la menopausia acelera el deterioro cerebral, y este estudio sugiere justamente lo contrario en el corto plazo de la transición. Eso no significa que la menopausia esté libre de efectos sobre la memoria, la atención o el estado de ánimo, síntomas que muchas mujeres reportan durante esos años; lo que muestra la investigación es que, al menos en volumen de materia gris, la transición no parece comportarse como una versión acelerada del envejecimiento.Se ha asumido que la menopausia acelera el deterioro cerebral, y el estudio sugiere lo contrario. Foto:iStockPor tratarse de un estudio observacional, los autores advierten que los resultados se deben leer con cautela, pues no permiten establecer que los cambios hormonales sean la causa directa de las modificaciones cerebrales. Además, no se contó con mediciones hormonales comparables entre las tres cohortes, que provenían de investigaciones distintas y equipos de resonancia diferentes. Tampoco queda claro qué implican estos cambios de volumen —en cualquiera de las tres etapas— para la memoria o la salud cognitiva a largo plazo. El Science Media Centre España (impulsado por la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología) que consultó a especialistas independientes de las universidades de Cádiz, Sevilla y la Universidad Internacional de La Rioja, insiste en que una reducción de materia gris no equivale automáticamente a una pérdida de capacidades: podría tratarse de un proceso de reorganización más que de deterioro.Los propios autores plantean que el siguiente paso debería ser entender qué consecuencias prácticas tienen estos cambios —o su ausencia— sobre las funciones cognitivas cotidianas, algo que este trabajo, por su diseño, todavía no puede responder. Sigue toda la información de Más Cincuenta en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.












