El calentamiento global podría provocar un deterioro prematuro de las infraestructuras que sustentan el mundo en el que vivimos, reduciendo de forma significativa su vida útil, según un estudio desarrollado por investigadores de la Universitat Politècnica de València (UPV) y el Hunan Institute of Science and Engineering, en China. PublicidadSegún las proyecciones del modelo, el calentamiento global podría reducir entre 18 y 25 años la vida útil de las infraestructuras globales hacia final de siglo. El estudio estima, además, que el calentamiento registrado hasta ahora habría provocado el envejecimiento prematuro en más del 8% de los puentes analizados a escala global. Víctor Yepes, investigador de la UPV, apunta que el trabajo revela una presión dual. "El calentamiento acelera la degradación estructural y, a la vez, amplifica las emisiones de carbono incorporadas debido a la necesidad de demoliciones prematuras y reparaciones no planificadas”, señala el experto. El equipo de investigadores concluye que más del 8% de los puentes sujetos con cables a nivel mundial ha entrado en una fase de demolición prematura durante su etapa operativa, lo que ha generado emisiones de carbono excedentes de más de 100.000 toneladas, una cifra equivalente a 2,7 veces la producción de carbono proyectada en la etapa de diseño original. Para desarrollar y validar el modelo, el equipo ha analizado cuatro puentes situados en China y sometidos a condiciones climáticas y altitudes muy diferentes. "Los casos abarcan desde climas monzónicos subtropicales hasta un clima continental templado, lo que permite comprobar cómo los gradientes térmicos afectan de forma desigual a la durabilidad estructural", explica Julián Alcalá, investigador también de la UPV. PublicidadEl informe advierte del peligro sobre todo en las regiones de clima templado marítimo y continental, identificadas como zonas de alta vulnerabilidad, "lo que exige una recalibración urgente de los códigos de diseño para garantizar la sostenibilidad y la resiliencia de la infraestructura global", añade Alcalá. Para evitar estos riesgos, los investigadores abogan por incorporar escenarios climáticos futuros al diseño, mantenimiento y refuerzo de infraestructuras, con el objetivo de ayudar a anticipar daños y reducir tanto costes como emisiones derivadas de intervenciones prematuras.