El juez considera que no hubo negligencia del cliente y que la estafa, de 900.000 euros, es consecuencia de la digitalización del sector
Un juzgado de Barcelona ha resuelto contra una entidad bancaria nacional, a la que ha condenado a devolver las cantidades estafadas por un tercero, que ascienden a 900.000 euros, por no haber aplicado las salvaguardas necesarias en un caso conocido como fraude del CEO. Se trata de un tipo de estafa en la que los delincuentes suplantan la identidad del máximo directivo de una empresa para convencer a sus subordinados de que hagan una serie de ingresos de dinero a sus cuentas corrientes. La sentencia marca un hito, al diferenciarse de otras sobre casos similares que daban la razón a los bancos, y apunta a una interpretación diferente de las sentencias publicadas hasta ahora por el Supremo.
En este caso, la víctima fue una empresa catalana, de la que la sentencia omite el nombre por cuestiones de confidencialidad, que recibió una llamada telefónica, viendo en pantalla el número de la oficina central, de acuerdo a la sentencia, a la que ha tenido acceso este periódico. En la llamada, los ciberdelincuentes se hacían pasar por el consejero delegado de la matriz alemana de la empresa e instaban a realizar de manera muy urgente un pago confidencial que él no podía tramitar por estar de viaje. Suplantaron la identidad, imitando la voz, tanto del consejero delegado alemán de la compañía como de los administradores catalanes de la filial, el gerente y el director financiero.







