Entre el juego y el gol, todos eligen el gol. La diferencia es que Mourinho lo dice, con esa irreverencia que forma parte de un encanto ahora encanecido. No es lo mismo. El gol materializa las victorias, es cierto, pero el camino hasta el gol es el juego, alg�n tipo de juego, no necesariamente el que marca la ortodoxia de la posesi�n e irrita al Politbur� del Bernab�u. De otra forma, ganar s�lo es posible si alguien escribe el f�tbol con renglones torcidos, como le ocurri� a Inter en el Bernab�u. Cuando tir� los borrones para corregirse, ya hab�a perdido.Mou tiene lo que quer�a en este retorno a la Champions, pero no tiene lo que quiere para este Madrid. Sabe que los borrones, como el de Josep Mart�nez, no son lo habitual en este nivel. El portero de Alcira, uno de esos futbolistas que han tenido que irse de Espa�a para llegar a la �lite, como David Raya, hizo su particular Karius frente a Valverde, una maniobra in�til, con la que acab� por dejar a un Inter mejor en la lona. Chivu se rascaba la cabeza en la banda. En su interior, las mismas preguntas que se hac�a Mourinho en La Cartuja, el pasado viernes. Los errores de Karius fueron en una final de Champions. Los de Josep Mart�nez, en la primera fase. Despu�s, lo enmend� con una doble parada, ante Mbapp� y Bellingham, y otra m�s ante el ingl�s, pero hay im�genes que te persiguen para siempre. Es la era del meme.El error de su portero era el segundo del Inter, despu�s de un arranque autoritario en el Bernab�u, de esos que ponen malas caras en la grada. Al respetable de la casa le gusta un Madrid de v�rtigo, directo, no necesariamente empachado de bal�n, pero no quiere ver a su equipo sometido, replegado en su �rea. De esa forma empezaron los de Mou, no por voluntad propia, sino por falta de rumbo. La madurez t�ctica del Inter es mucho mayor, y es comprensible, puesto que se trata de uno de los conjuntos de Europa con un plan m�s claro desde hace tiempo. Los a�os de Simone Inzaghi fueron colosales en ese aspecto, con dos finales de Champions, aunque perdidas, ante City y PSG, ante Guardiola y Luis Enrique. La llegada de Chivu encontr� hecho ese trabajo de fondo y le ha llevado, en su primer a�o, a ganar la Serie A. Nada es casual.Las manos firmes de CourtoisCon Barella, �alhanoglu y Jones, una de las incorporaciones de este a�o, m�s el apoyo de los centrales, siempre con la l�nea muy alta, domin� un centro del campo en el que el Madrid resultaba muy experimental. Las ausencias en la zona llevaron a Mourinho a situar a Trent como mediocentro, junto a Valverde. Realmente, no hab�a color. El despliegue de sus laterales, muy altos en fase ofensiva, le permit�a superioridades ante las que el Madrid se ve�a desordado. Courtois sac� las manos, firmes a bal�n parado ante el centrocampista turco, pero la realidad es que al Inter le falt� desborde y precisi�n en los �ltimos metros para llevar su dominio al marcador. No lo logr� hasta el desenlace y entonces Mou llam� a Tchouam�ni, de regreso tras una larga lesi�n.El dominio ajeno obligaba al Madrid a replegarse, pero manten�a su presi�n sobre la salida de bal�n del Inter. Al primer error, lo penaliz�. Primero Jones y despu�s Bisseck construyeron un fall� en cadena. Brahim caz� el bal�n y lanz� a Mbapp� al espacio. Dos zancadas de guepardo y zarpazo. El gol llegaba de la nada colectiva pero se�alaba a la gran individualidad, como si subrayara el narcisista discurso del franc�s en la previa, ansioso por ganar el Bal�n de Oro. Mal asunto. Primero los t�tulos, despu�s los galardones. Esto es el Madrid.El buen tono de BrahimLa acci�n puso en valor a un subalterno que casi nunca defrauda. Es Brahim, titular por sorpresa. El d�a en que G�ler estaba lesionado, todo apuntaba a Diomande. De momento, Mou no lo ve claro, entre la protecci�n y las dudas. le dio solo minutos. La grada se pregunta d�nde est� el fichaje m�s caro de la historia del club. Con raz�n.Brahim hizo m�s cosas, como una jugada imposible en la banda que no remat� Bellingham, lento ante la correcci�n de Josep Mart�nez. Quiso el hispano-marroqu� cerrar su partido con el gol cuando ten�a mejores opciones. Entre ellas, la suya.El segundo error del Inter, que pudo irse tres goles abajo en el descanso de no ser por su portero, llev� a Chivu a mover el banco tras el regreso al campo. El Inter se volc� sobre el �rea del Madrid, donde Courtois se multiplic� cuando fue necesario, por tierra, mar y aire. El decorado dej� al Madrid en su para�so, la pradera. Corri� y lleg�, pero, en cambio, no marc�, hecho que llev� a comprometerle cuando el Inter consigui�, merecidamente, el fruto que hab�a perseguido todo el partido. Lautaro gan� a Trent para llegar a la l�nea y su centro lo caz� Carlos Augusto. El descontrol en el que hab�a vivido el Madrid era un problema que no fue a mayores. Lo ser� si no lo corrige.