Skopie (EFE).- El ministro de Exteriores de Bosnia y Herzegovina, Elmedin Konakovic, ordenó la expulsión de dos diplomáticos serbios, quienes tienen 48 horas para abandonar el país, después del funeral con honores militares en Belgrado del criminal de guerra serbobosnio Ratko Mladic.
Konakovic afirmó en una rueda de prensa en Sarajevo que, ante la glorificación de Mladic en Serbia, condenado por crímenes de guerra y genocidio por la Justicia internacional, «se han cruzado todas las líneas rojas», según recoge la televisión pública TV Federalna.
La medida del ministro de Exteriores bosnio se suma a las críticas del presidente del Consejo Europeo, António Costa, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quienes calificaron de «escándalo» las imágenes del funeral de Mladić y lamentaron el apoyo oficial y la presencia de altos cargos serbios en el funeral.
Mladic, comandante del ejército serbobosnio durante la guerra de Bosnia (1992-1995), fue enterrado en Belgrado con honores militares y en presencia de varios ministros del Gobierno, pocos días después de que su cuerpo llegara en un avión gubernamental desde La Haya, donde murió el 27 de agosto.
Como comandante, fue el máximo responsable del asesinato de 8.000 hombres y niños bosniomusulmanes, una masacre calificada como genocidio por la Justicia internacional y que supone la peor matanza en suelo europeo desde la Segunda Guerra Mundial.











