Bosnia-Herzegovina anunció la retirada de parte de su personal diplomático de Belgrado tras el entierro este lunes del criminal de guerra Ratko Mladic con honores militares en Serbia, en un funeral con la asistencia de miembros del Gobierno.
El ministro de Exteriores de Bosnia-Herzegovina, Elmedin Konakovic, anunció que retirará de la legación en Belgrado a todo el personal que sea posible sin necesidad de autorización de otras instituciones estatales.
El embajador y el cónsul, sin embargo, permanecerán en sus puestos, ya que su retirada requiere de la aprobación de la Presidencia tripartita de Bosnia-Herzegovina, integrada por un representante serbobosnio, otro bosniocroata y un bosniomusulmán.
Bosnia-Herzegovina cuenta con un sistema federal en el que las autoridades centrales de Sarajevo están muy limitadas por el poder de los entes que conforman el Estado, incluida la secesionista Republica Srpska, de mayoría serbobosnia y donde Mladic es considerado un héroe.
“Si pudiera, rompería hoy mismo las relaciones diplomáticas con Serbia”, afirmó Konakovic durante una rueda de prensa en Sarajevo tras el funeral, según informó la televisión pública TV Federalna.










