El Tribunal Supremo paraliza de forma cautelar la inscripción en el censo electoral de los nacionalizados por la ley de nietos, lo que les privará de su derecho al voto salvo que acrediten tras otro largo proceso burocrático que son descendientes de exiliados. 306.000 descendientes de españoles han culminado el proceso para acceder a la nacional en virtud de esta norma, según los últimos datos disponibles.

La mayoría de magistrados de la Sección Cuarta de la Sala de lo Contencioso-Administrativo han tomado esta decisión tras la vista celebrada este lunes, en la que Vox y el partido Iustitia Europa solicitaron la suspensión de la inscripción en el censo de este colectivo hasta que haya una sentencia sobre el fondo del asunto. Uno de los seis magistrados ha anunciado que formulará un voto particular al discrepar de la decisión de la mayoría.

El acuerdo establece que aquellas personas que hayan obtenido la nacionalidad española de origen mediante esa norma continuarán la tramitación de su expediente de inscripción en el llamado Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA). Sin embargo, una vez finalizado el expediente, su inscripción quedará suspendida hasta que se dicte sentencia firme. Además, hasta la emisión de la sentencia, también se suspende el derecho al voto para las personas que ya están inscritas bajo este mismo supuesto para los sucesivos procesos electorales que se convoquen.