Todos los meses de septiembre, el Instituto Nacional de Estadística (INE) realiza una revisión del PIB y del resto de las cuentas nacionales que permiten medir el comportamiento de la economía española. En los últimos años, estas revisiones han recogido variaciones al alza de notable envergadura, ya que las primeras estimaciones trimestrales —las que normalmente copan los titulares— se veían incrementadas al incorporarse nuevas fuentes de información y mejorar los métodos. En este año, todo invita a pensar que se va a producir una revisión al alza del PIB de 2024 de entre uno y dos puntos, es decir, que aflorarán entre 15.000 y 30.000 millones de euros.
¿Cómo podemos aventurar una noticia antes de que ocurra? Desde la recuperación económica de 2021, hemos considerado factible aproximar la evolución del PIB recurriendo a diversas estadísticas. Una opción consiste en acudir a la Estadística Estructural de Empresas, que elabora el propio INE, con los registros de miles de empresas referidos a sus ventas, compras, salarios y márgenes brutos para así estimar el valor añadido por ramas de actividad en la industria, la construcción y los servicios. Otra opción consiste en acudir a las bases imponibles referidas a salarios, alquileres, rentas de los autónomos y beneficios empresariales que publica la Agencia Tributaria para así estimar el PIB desde la perspectiva de las rentas. Para conocer mejor los detalles, remitimos al lector interesado a otras entregas publicadas en elDiario.es y a la nota metodológica al final de este artículo.






