El acuerdo petrolero alcanzado entre Venezuela y Estados Unidos amenaza con alterar el esquema de alianzas e intereses que durante años permitió a China y Rusia mantener una presencia estratégica en el país caribeño, además de consolidarse como aliados clave del chavismo y socios económicos. Ahora Washington ha conseguido una posición privilegiada sobre importantes campos petroleros, varios de los cuales habían sido operados por esos países, mientras Caracas asegura que sus compromisos con empresas chinas y rusas no serán desconocidos. Conforme a los criterios deTipo de trabajo: NoticiasInformación basada en hechos y verificada de primera mano por el reportero, o reportada y verificada por fuentes expertas.