El domingo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, defendió el pacto por el que su país gozará del control mayoritario de una quinta parte de las reservas de petróleo de Venezuela. “Es un regalo de Venezuela al pueblo de Estados Unidos”, aseguró en su red social, para repetir su aseveración de que el plan cerrado con el gobierno interino en Caracas no costará un dólar al gigante norteamericano y solo le traerá beneficios.El inquilino de la Casa Blanca también prometió que “una de las cosas” que planea hacer con los 65.000 millones de barriles incluidos en el acuerdo será reponer las reservas estratégicas nacionales, actualmente en su nivel más bajo en cuatro décadas. Y es que el pacto negociado y aprobado en secreto que convertirá a Washington en el socio mayoritario de una nueva joint venture que tendrá los derechos para operar 17 campos de crudo en el lago de Maracaibo y la faja del Orinoco con una vigencia de 25 años prorrogables, según anunció el sábado la presidenta encargada, Delcy Rodríguez.Pero en la medida que se van conociendo más detalles de un plan que ha generado intensas críticas en todo el arco político de Venezuela, también van surgiendo cuestionamientos de otros actores clave en el mercado petrolero del país sudamericano.The cooperation between China and Venezuela is protected by international law and the laws of both countries, and China's lawful rights and interests in Venezuela must be protected, Chinese Foreign Ministry spokesperson Guo Jiakun said on Tuesday, when asked whether a new oil…— CGTN (@CGTNOfficial) September 1, 2026
Beijing busca proteger sus “intereses legítimos” en Venezuela mientras empresa de EE.UU. se haría cargo de yacimientos petroleros operados por China y Rusia - La Tercera
“Los derechos e intereses legítimos de China en Venezuela deben ser salvaguardados”, declaró el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Guo Jiakun. Sus declaraciones se produjeron después de que funcionarios estadounidenses anunciaran que North American Blue Energy Partners (NABEP) se haría cargo de varios campos petroleros venezolanos controlados anteriormente por empresas chinas y rusas.










