Noticia Exclusivo suscriptores Críticos y ONG advierten que priorizar el petróleo consolida un "autoritarismo pragmático" y compromete la legitimidad del país.La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez (derecha), y el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright (izquierda). Foto: AFPCORRESPONSAL DE EL TIEMPO EN CARACAS05.09.2026 13:59 Actualizado: 05.09.2026 16:09
Estados Unidos se ha asegurado el control operativo y la explotación mayoritaria de aproximadamente 65.000 millones de barriles en reservas probadas de petróleo venezolano, tras sellar un megaacuerdo bilateral con Caracas que la Casa Blanca calificó sin rodeos como el acuerdo energético más grande de la historia.La iniciativa contempla la entrega de concesiones por 25 años sobre 17 campos estratégicos ubicados en la Faja del Orinoco y en la cuenca del Lago de Maracaibo a través del consorcio privado North American Blue Energy Partners, asegurando además el suministro directo de crudo a costo de producción para la Reserva Estratégica estadounidense. LEA TAMBIÉN Sin embargo, en medio de los apretones de manos y los discursos centrados en la seguridad energética, la gran ausente del libreto es la agenda democrática, pues ni las autoridades de Washington ni las de Caracas hicieron mención alguna a cronogramas electorales, liberación de presos políticos o garantías para la restitución plena de la institucionalidad en el país.DELCY Y TRUMP Foto:EFE / AFP / Ilustración elaborada por el EL TIEMPOEl miércoles, junto al secretario de Energía de EE. UU., Chris Wright, de visita en Caracas, Delcy Rodríguez aseguró que era indispensable este acuerdo para mejorar la calidad de vida de los venezolanos. “Quiero que un ciudadano vaya a un hospital y esté bien atendido (...) Quiero educación de calidad (...) Necesitamos elevar el índice de desarrollo humano de Venezuela”, comentó ante los periodistas.Sin embargo, al ser consultada por un periodista estadounidense sobre la fecha de elecciones presidenciales, respondió que “en Venezuela hay una constitución y un sistema electoral. Yo no fijo fechas pero te puedo decir que sin descanso desde enero lo que hice fue llamar a la convivencia democrática. (...) He trabajado sin descanso para que Venezuela esté lista y preparada para ir a su proceso electoral que lo habrá, no tengan duda de que lo habrá”.Mientras Rodríguez dice eso, Trump reitera que está “contento” con los resultados mostrados por la interina, quien asumió luego de que Nicolás Maduro fuera capturado el 3 de enero por fuerzas estadounidenses. LEA TAMBIÉN El convenio petrolero responde a un pragmatismo económico acelerado por las urgencias de ambas partes. Acosado por el alza global de los precios de los combustibles y las constantes amenazas de disrupción en las rutas marítimas de Medio Oriente, “la administración del presidente Donald Trump decidió aplicar una versión modernizada de la Doctrina Monroe, donde la prioridad absoluta radica en blindar la autonomía energética regional y estabilizar el costo de la gasolina doméstica a expensas de las condicionalidades políticas”, dijo a EL TIEMPO el politólogo Carlos Zambrano.María Corina Machado habla sobre Venezuela. Foto:Para el Ejecutivo venezolano, agobiado por el colapso productivo y la asfixia financiera, el tratado representa un salvavidas de dimensiones inéditas, prometiendo una inyección inicial de casi 100.000 millones de dólares en inversión privada y un flujo estimado de 200.000 millones de dólares en regalías e impuestos durante el próximo cuarto de siglo, lo que otorga al poder central un margen de oxígeno económico vital para garantizar la gobernabilidad interna.Pero la exclusión deliberada de compromisos institucionales ha generado una profunda ola de descontento entre analistas, defensores de derechos humanos y sectores de la oposición, quienes denuncian que la causa de la libertad en Venezuela ha sido sacrificada en el altar del comercio petrolero.Diversas voces críticas señalan que subordinar la democracia a la fluidez del suministro energético corre el peligro de instaurar un modelo de "autoritarismo pragmático", en el cual las ganancias del crudo consolidan a las élites en el poder al tiempo que desmotivan cualquier presión internacional por una apertura política real, esta advertencia ya la había hecho la ong Provea a principios de año.Para la organización Laboratorio de Paz, los recientes acuerdos petroleros han abierto la discusión sobre el futuro económico de Venezuela y es por ello que “cualquier inversión de largo plazo necesita seguridad jurídica, y no puede haber seguridad jurídica plena sin autoridades legítimas e instituciones confiables”.Venezuela y Estados Unidos alcanzaron un importante acuerdo petrolero. Foto:InternacionalAdemás de la preocupación por los derechos civiles que no se han restituido en el país, para la organización es importante que cualquier inversión ayude a “superar la emergencia humanitaria compleja”; sin embargo, “el problema no es que lleguen inversiones, el desafío es garantizar que puedan permanecer y contribuir sosteniblemente al bienestar de la población”.La Constitución ofrece elementos importantes para esta discusión. Su artículo 5 establece que “la soberanía reside intransferiblemente en el pueblo”, mientras el artículo 6 define al gobierno venezolano como democrático, electivo, alternativo y responsable. El artículo 137 agrega que los órganos del Poder Público solo pueden ejercer las atribuciones que les confieren la Constitución y la ley, y el artículo 138 establece una advertencia especialmente relevante: “Toda autoridad usurpada es ineficaz y sus actos son nulos”. LEA TAMBIÉN “Cuando existen cuestionamientos fundamentales sobre el origen y duración del mandato de quienes ejercen el poder, esa incertidumbre también alcanza las decisiones y contratos que pretenden comprometer al país durante décadas. Un contrato puede cumplir formalidades, tener una duración de 25 o 50 años y seguir teniendo una debilidad fundamental: la falta de legitimidad de las instituciones que lo hicieron posible”, resaltó la ONG en un comunicado.Frente a los cuestionamientos y preocupaciones desde Caracas, los voceros en Washington argumentan bajo el principio de la gradualidad, sosteniendo que no puede erigirse un sistema democrático sobre una nación económicamente destruida y que la entrada masiva de capitales, junto a la fiscalización externa de las cuentas públicas, constituye el único camino viable para desmantelar la estructura estatal y generar las condiciones mínimas para un cambio a largo plazo.En medio de estos acuerdos petroleros, el país continúa sumido en una profunda crisis Foto:CanvaPara la líder de la oposición venezolana y premio nobel de la paz, María Corina Machado, quien continúa en el exilio, el país "necesita mucho más que dinero".En un video publicado en X, Machado dijo que "el sector petrolero es sólo una parte de la inmensa reconstrucción" y que "los enemigos de los Estados Unidos en Venezuela están hoy en Miraflores.“Sé lo que ustedes están sintiendo: tristeza, rabia y ese malestar tan repetido en nuestra historia (...) Porque alguien decida sobre lo nuestro, en nuestro nombre, sin contar con nosotros”, dijo Machado. LEA TAMBIÉN En medio de estos acuerdos petroleros, el país continúa sumido en una profunda crisis. En la mayoría de las regiones, los venezolanos sufren por los cortes de electricidad que duran hasta más de 8 horas diarias. El salario es de menos de 0,16 centavos de dólar, la inflación en junio fue de 19 por ciento y todavía hay más de 300 presos políticos.Ante esto último, organizaciones de derechos humanos hicieron un llamado al secretario de Estado, Marco Rubio, para exigir la liberación de todos los presos políticos. Esta semana, excarcelados, familiares y activistas marcharon en Caracas preguntando “¿Cuánto petróleo vale un preso político?”. Exigieron la liberación de los detenidos. Sigue toda la información de Internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.












