ConcienciaRecuperar el control de las cárceles requiere mucho más que infraestructura y requisas.
El mes pasado, las autoridades encontraron en la Granja Modelo de Rehabilitación Pavón un túnel que pretendía llegar al exterior de la cárcel. Durante la requisa también decomisaron drogas, celulares, repetidores de wifi, cámaras de videovigilancia, cientos de armas punzocortantes, cerveza y licor clandestino. La magnitud de lo encontrado volvió a evidenciar la pérdida de control en las cárceles. Ahora se investiga cómo ingresaron las herramientas y si algunos guardias facilitaron el acceso.
Cuando se habla de recuperar las cárceles, la discusión suele concentrarse en construir nuevos centros. Claro que la infraestructura es urgente, ya que el sistema alberga alrededor de 23 mil 800 personas privadas de libertad y opera con una ocupación cercana al 340% de su capacidad. Pero los centros penitenciarios no se administran solos. Sin personal suficiente, capacitado y supervisado, las nuevas cárceles pueden reproducir los problemas de las actuales.
El Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (Cien) presentó en julio un diagnóstico sobre el recurso humano del Sistema Penitenciario. La Constitución establece que este debe estar a cargo de personal civil especializado. La Ley del Régimen Penitenciario, vigente desde 2007, otorgó cuatro años para crear la carrera penitenciaria. Han transcurrido 19 y todavía no existe.








