Durante las 223 requisas efectuadas en las cárceles del país entre enero y el 17 de mayo del 2026 las fuerzas de seguridad han decomisado teléfonos celulares, drogas, licor y otros objetos prohibidos. Los expertos en seguridad consideran que los hallazgos constantes demuestran que el Sistema Penitenciario aún no logra recuperar el control total de los centros de detención y que persisten fallas en los protocolos de seguridad.

Según datos oficiales, actualmente hay 23 mil 955 privados de libertad distribuidos en 24 centros carcelarios. Las autoridades del Ministerio de Gobernación (Mingob) reconocen que el ingreso de ilícitos continúa siendo uno de los principales desafíos dentro del sistema.

Durante una citación con el diputado José Chic, el viceministro de Seguridad, Estuardo Solórzano, explicó que las requisas han sido dirigidas con base en análisis de inteligencia y no de forma aleatoria.

Agregó que durante los operativos fueron detectados sectores que funcionaban como centros de llamadas para cometer extorsiones.

Requisas no resuelven el problema de fondo