0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialLa inteligencia artificial invade hoy cualquier aspecto de tecnologías que hasta hace muy pocos años nunca se habían relacionado con ella. No hay fabricante que se precie de acudir a la feria IFA de Berlín, el salón de electrónica de consumo más importante de Europa, sin que la IA esté presente entre las funciones de sus dispositivos, una forma de automatizar de forma óptima múltiples funciones sin que el usuario tenga que aprender cosas nuevas cada vez que adquiere un aparato. Para eso, en la mayoría de los casos, hace falta que los algoritmos puedan analizar con cierto detalle lo que tienen ante ellos. La solución son las cámaras, que comienzan a estar presentes prácticamente en todo tipo de dispositivos. Ojos para la IA.¿Cómo puede saber una lavadora el color y el tejido de la ropa que tiene en el tambor? Con una cámara dentro, claro. Eso le permite definir de forma automática el programa más adecuado para el lavado. Es una funcionalidad que apreciarán quienes han sufrido la experiencia deteriorar algunas de sus prendas por no elegir correctamente la temperatura, el programa de lavado o si es apropiado el centrifugado.Un usuario ante un frigorífico de Haier que utiliza cámaras e IA para conservar mejor los alimentos Krisztian Bocsi / Bloomberg L.P. Limited Partnership El uso de una lente en un lavavajillas de Miele decide qué programa de lavado lleva a caboLas cámaras están presentes para saber qué alimentos hemos introducido en el horno y sugerir al usuario el programa de cocción más adecuado. Por ejemplo, para asar un pollo. La cámara detecta el producto y la IA se encarga de decidir temperatura, tiempo y forma de cocción o si necesita vapor o no, una de las tendencias de los últimos años entre los fabricantes de electrodomésticos.Hay cosas obvias sobre la presencia de cámaras para ayudar al usuario, pero otras no lo son tanto. Vamos al supermercado y no recordamos si tenemos un producto determinado. Desde la aplicación del móvil sólo necesitamos preguntarle a la app del fabricante si lo tenemos en la nevera. De un vistazo, la IA responde, gracias a su cámara, si el alimento está en el frigorífico y cuánto tiempo hace que está guardado, por si se acerca a su fecha de caducidad recomendada y hay que pensar la posibilidad de sustituirlo.Un cepillo de dientes e irrigador bucal de Dyson analiza 28 imágenes por segundo del interior de la bocaLas prestaciones de IA más sofisticadas están en los modelos premium. El horno ID Ultimate Series 6 de Haier, por ejemplo, emplea su cámara para que la inteligencia artificial no sólo detecte qué alimento está cocinando y cuál es la configuración más adecuada para prepararlo, sino que también supervisa de forma constante la evolución de la cocción para detenerla en el momento más adecuado. El usuario puede seguir las imágenes también desde una app del móvil. Adiós (se supone) a la comida carbonizada.Uno de los productos que demuestra mejor cómo llevar la IA más lejos en los electrodomésticos es el lavavajillas G8 Diamond de Miele. La cámara interna que tiene en su interior permite a la inteligencia artificial tomar decisiones cruciales sobre el lavado. En primer lugar, analiza el grado de ocupación de su interior. Si detecta la presencia de ollas y sartenes, incrementa la intensidad del lavado. En el caso de que haya materiales plásticos, programa un secado especial. Las imágenes son las que marcan las decisiones que toma la máquina.En esta edición de IFA, las funciones de IA que presentan los fabricantes empiezan a ser cada vez más sofisticadas. Si hasta ahora todo se basaba en la visión instantánea para la toma de decisiones, ahora también pueden hacer análisis a partir de los registros del pasado. El frigorífico Bespoke AI Family Hub de Samsung, que utiliza estas tecnologías para reconocer los alimentos que se introducen o se retiran de su interior, lleva un inventario completo para seguir las fechas de caducidad de los productos e incluso ofrecer recomendaciones de recetas.Los robots se mantienen como la promesa que todavía no llega al hogarAño tras año, las extensas instalaciones feriales de Berlín acogen en IFA infinidad de muestras de robots. Es una de las grandes atracciones del certamen, que incluso tiene un pabellón propio dedicado a los autómatas, pero el tiempo pasa y la promesa del robot que haga las tareas de casa sigue sin estar resuelta, pese a los notables avances que se han logrado en los últimos años. Es la herramienta que le falta a la IA para interactuar por completo en el mundo de los humanos, aunque de momento tendrá que esperar.Una de las compañías de robótica con presencia en la feria berlinesa ha sido la china Unitree, que periódicamente asombra al mundo con las acrobacias que pueden hacer sus robots. En la presente edición de IFA, sus humanoides han mostrado un combate de boxeo entre máquinas que era uno de los puntos de atracción de público y de grabación de vídeos con el móvil en el recinto ferial.Una de las tendencias en el sector es la de las mascotas, ya sean de tamaño real o de pequeño tamaño, para recorrer la casa y ejercer funciones de vigilancia y de acompañamiento de mascotas animales reales a las que pueden alimentar por orden del usuario a distancia.El humanoide más espectacular en IFA 2026 es el EngineAI T800 –es el nombre del modelo de robot que encarna Arnold Schwarzenegger en la serie de películas Terminator–. Se trata de una máquina con una presencia intimidante que en las demostraciones simula un combate a puñetazo limpio dentro de un ring. Cuesta casi 33.000 euros y ya se puede comprar para llevarlo a casa. Puede dar puñetazos y espectaculares patadas de artes marciales pero no está pensado que recoja la colada o cocine el almuerzo. Con la llegada a edades avanzadas de la populosa generación del baby boom, una de las tendencias en IFA, a medio camino de la robótica, son los exoesqueletos para llevar en las piernas, que ayudan a caminar y a subir pendientes y escaleras. Es un tipo de producto pensado para ayudar a personas con movilidad reducida. Incluso firmas de electrodomésticos como Haier han desarrollado su propio modelo con vistas a una pronta comercialización.Una de las compañías que ha presentado más novedades en IFA es Dyson, entre las que destaca por su originalidad el cepillo de dientes eléctrico CameraJet, un producto que ha desarrollado a lo largo de los seis últimos años. También este lleva una cámara con una lente macro de 100.000 píxeles con luz. Su sistema de inteligencia artificial, analiza durante el cepillado 28 imágenes por segundo. Detecta los espacios interdentales en una décima de segundo y dispone de un chorro de enjuague bucal que se dirige al espacio adecuado en cada momento para limpiarlo como si fuera hilo dental.Esta función puede parecer extraña o difícil de comercializar. Nada de eso. Acaba de lanzarse. Cuesta 479 euros y está ya agotado para su compra.Licenciado en Periodismo por la UAB. Redactor de La Vanguardia desde 1996. Ha cubierto las áreas de Política, Deportes y Comunicación. Especializado en tecnología. Autor del libro 'Bicicletas para la mente' (Península)