La empresa que ha impulsado el ‘boom’ de la inteligencia artificial presenta en la feria CES de Las Vegas su próxima generación de procesadores y modelos abiertos, y una alianza con Mercedes Benz para crear vehículos autónomos

Mientras que se empieza a hablar de la burbuja de la IA generativa y se cuestiona la veracidad de los contenidos creados con ella o las implicaciones éticas de algunos de sus usos, como los deepfakes, la empresa que ha impulsado ese ‘boom’ tecnológico no mira atrás. Nvidia, el fabricante de los chips que hicieron posible ChatGPT y todas las apps generativas que vinieron después, acaba de presentar su plan para el siguiente salto en inteligencia artificial, mucho más revolucionario: asaltar el mundo físico, con máquinas como robots y coches autónomos capaces de realizar razonamientos similares a los humanos antes de tomar sus propias decisiones.

La irrupción de ChatGPT inició una tendencia que en 2025 consolidó a Nvidia como la empresa más valiosa del mundo, por su capitalización bursátil. Y la ambición del consejero delegado de la empresa, Jensen Huang, va mucho más allá de mantener ese liderato. Durante una presentación que ha dado el pistoletazo de salida a la feria CES —el mayor evento tecnológico del mundo, que se celebra esta semana en Las Vegas (EE UU)—, Huang ha dejado claro que no se conforma con ser el proveedor de los complejos y carísimos superprocesadores que OpenAI y Google usan para que sus chatbots respondan al instante a cualquier pregunta de cientos de millones de personas en todo el mundo. Quiere la tarta completa de la IA: ser el propietario de los modelos de inteligencia artificial que muevan coches, robots y máquinas de todo tipo de industrias.