Explicativo Exclusivo suscriptores El ‘Informe de calidad de vida 2025’ advierte que el reto es garantizar la permanencia y, sobre todo, fortalecer la conexión entre formación y empleo.Bogotá concentra la mayor cantidad de estudiantes a nivel nacional en el año 2022 Foto: Óscar Berrocal / Archivo EL TIEMPOSUBEDITORA DE BOGOTÁ 06.09.2026 17:41 Actualizado: 07.09.2026 06:22

Bogotá enfrenta una alerta educativa y es la permanencia de sus estudiantes. El ‘Informe de calidad de vida Bogotá 2025’ muestra que la deserción aparece en distintas etapas de la trayectoria, pero alcanza su expresión más crítica en la educación técnica profesional.En 2023, último dato disponible, la tasa de deserción anual en los programas técnicos profesionales llegó al 23,5 por ciento. Es decir, casi uno de cada cuatro estudiantes dejó de matricularse durante dos o más periodos consecutivos.La cifra contrasta con los programas universitarios, cuya tasa fue de 9,49 por ciento ese año. La diferencia muestra una permanencia mucho más frágil en la formación técnica, modalidad clave para conectar a los jóvenes con el empleo.Entre 2019 y 2023, la deserción universitaria se mantuvo alrededor del 9 y el 10 por ciento. En los programas técnicos y tecnológicos, el indicador fue superior durante todo el periodo y tuvo un repunte en el último año, especialmente entre los técnicos profesionales.La formación técnica, además, ha mostrado inestabilidad. El documento destaca que su tasa de deserción cayó 4,8 puntos porcentuales entre 2019 y 2020, pero aumentó 6,7 puntos entre 2020 y 2021. La variación refuerza la necesidad de identificar qué aleja a los estudiantes. La alerta no comienza en la educación superior. Bogotá ya registra señales de interrupción. La deserción intraanual mide a quienes abandonan el sistema durante el mismo año lectivo y permite observar la capacidad de las instituciones para retenerlos.En 2024, la ciudad mejoró frente al pico de 2022 y completó dos años consecutivos de reducción de la deserción intraanual. La disminución fue cercana a un punto porcentual, aunque persistieron localidades con niveles altos y otras donde el indicador volvió a crecer. Teusaquillo, Barrios Unidos, La Candelaria y Los Mártires registraron las mayores tasas intraanuales. Teusaquillo y Barrios Unidos tuvieron aumentos de 0,5 y 0,6 puntos, mientras La Candelaria y Los Mártires siguieron bajando por segundo año consecutivo.La deserción interanual identifica a quienes estuvieron matriculados un año y no regresaron al siguiente, excluyendo a quienes culminaron el último grado ofrecido por su institución. Allí también aparecen diferencias importantes entre el sector oficial y el no oficial.Entre 2021 y 2023, la tasa interanual del sector oficial se mantuvo cerca de tres puntos porcentuales por encima de la del sector no oficial. En 2024 hubo una reducción de 1,41 puntos en el oficial, lo que permitió estrechar la brecha, aunque no eliminarla.Universitarios Foto:IStockLos mayores riesgos se concentran en preescolar y secundaria. En el sector oficial, la deserción interanual llegó en 2024 a 6,86 por ciento en preescolar y 5,79 por ciento en secundaria. En el no oficial, las tasas fueron de 5,53 y 3,83 por ciento, respectivamente.El dato muestra que el abandono no es exclusivo de los jóvenes que están cerca del mercado laboral. También aparece en edades tempranas y en momentos de transición escolar, cuando una interrupción puede afectar el resto de la trayectoria educativa.A ese panorama se suma la reprobación. El informe recuerda que perder un año es un predictor robusto de la deserción escolar y advierte que las tasas de reprobación son mayores en el sector oficial en todos los niveles analizados.En secundaria, la brecha de reprobación entre los sectores oficial y no oficial llegó a 9,9 puntos porcentuales en 2024. Teusaquillo, Chapinero, Fontibón, San Cristóbal, Usaquén y Barrios Unidos aparecen entre las localidades con mayor reprobación.Después del colegio surge otra ruptura: el paso inmediato a la educación superior. Aunque Bogotá ha mejorado, en 2024 solo el 53,91 por ciento de los bachilleres ingresaron a un programa de educación superior en el año siguiente de terminar la educación media.La diferencia por tipo de colegio sigue siendo amplia. Entre los graduados de instituciones oficiales, la tasa de tránsito inmediato fue de 47,04 por ciento, mientras entre los egresados de colegios no oficiales alcanzó 63,81 por ciento.La brecha se ha reducido, pero sigue siendo significativa. Entre 2021 y 2024 pasó de 20,98 a 16,77 puntos porcentuales. El informe advierte que, no obstante el avance, poco más de la mitad de los bachilleres continúa de manera inmediata hacia la educación superior.También existe una diferencia por género. En 2024, el 55,8 por ciento de los hombres hicieron tránsito inmediato a la educación superior, frente al 52,2 por ciento de las mujeres. El documento menciona la vulnerabilidad económica, la violencia o los tiempos de desplazamiento.Las razones que los ciudadanos asocian con el abandono ayudan a entender el problema. En Bogotá, el 45 por ciento identifica los costos de la educación como la principal causa por la que los jóvenes dejan el colegio o la educación superior. La falta de motivación aparece en segundo lugar, con 25 por ciento, y la necesidad de trabajar ocupa el tercero, con 21 por ciento. Los problemas familiares fueron mencionados por el 15 por ciento; el bajo rendimiento y la violencia alcanzaron cada uno el 4 por ciento.Para el informe, estos resultados sugieren que las barreras económicas y motivacionales pesan más que los problemas académicos o de violencia. Por eso plantea reforzar los apoyos financieros, el acompañamiento socioemocional y la orientación vocacional. El documento propone usar mejor la información de matrícula, asistencia, desempeño y percepción estudiantil para construir modelos predictivos. La idea es detectar temprano a quienes están en riesgo y activar apoyos antes de que abandonen el sistema.Bogotá no enfrenta un único momento de deserción, sino varias grietas en la trayectoria educativa. La más profunda aparece en la formación técnica profesional, donde la tasa de 23,5 por ciento convierte la permanencia en una alerta.CAROL MALAVERSUBEDITORA BOGOTÁEscríbanos a carmal@eltiempo.comLea también: Sigue toda la información de Bogotá en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.